Hehe, debe serlo. Soy profesor, ¿sabías?
-Aunque era muy prepotente explicando las cosas y podía ser irritante, lo cierto es que hacía bien sus trabajos. Meneó el recipiente.-
Porque es una poción intentar controlar una maldición: la de las personas lobo.
+ tampoco. Luego se echó a reír y negó.-
Nah, si quisiera ir por el camino fácil habría usado la magia, ¿no crees? Esta poción requiere este tipo de esfuerzo.
-¿Quién perturbaba la paz de nadie? Henry estaba a lo suyo, era Akutagawa en todo caso el que había intentado perforarle algo. Miró el trozo de tela y alzó las cejas con cierto interés.-
¿Qué clase de poderes tienes?
-No podía obviar lo que ocurrió antes, así que eso +
-Para ser un fae de vete a saber cuántos años, Nagisa actuaba como un niño caprichoso. Una vez terminó de picar el mineral, lo metió en un recipiente de cristal.-
Pues que brilla bastante, como si fuese una pequeña linterna. Pero sólo ocurre en luna llena, heh.
+ parte. Su ego quería corregirle, pero no podía revelar de más. Picó mineral.-
Woah, vaya nombre. ¿"Acutagaua"? Creo que mi colega Arata lo sabría pronunciar mejor que yo.
Pft, desde luego.
-Por parte de los que perseguían a las brujas y a los magos, claro. Todo producto de una envidia que creció con los siglos.-
Sí, supongo que soy inglés de esos.
-Es decir, nació cerca de Reino Unido, pero en una isla que en realidad no pertenecía a ninguna +
Diría que lamento no ser ese miembro del club al que querías ver, pero en verdad no.
-Mostró una sonrisa ladeada, pícara, ya acostumbradísimo a coquetear con Mitsuo. Le enseñó el bol de madera donde estaba picando la amatista.-
Este ya lo conocía. Estoy intentando hacer una +
Eso ya es mucho viniendo de ti, pajarito.
-Siguió moliendo el resto de piedras, que con la tontería era el mayor ejercicio que hacía. Iba a necesitar un baño después de eso.
Nagisa le hizo reír con ese comentario.-
Lo sé, ¡es para ti! Si la enfocas hacia la luna llena, +
Somos un puñado, en realidad. Pero ninguno como yo.
-Le guiñó un ojo a Akutagawa y siguió aplastando el mineral con tal de conseguir hacerlo polvo casi del todo. Tampoco iba a decirle que eran minoría, por si acaso. Emitió una risa, aunque no le escuchó aquello de la +
+ quema.-
Muchas de las "brujas" que quemaron los humanos sin magia eran chicas inocentes. Las brujas y los magos somos más astutos.
-Aunque sí consiguieron quemar a muchas de verdad, pero no iba a aclararle algo así.-
¿Ahora debo obedecerte yo? Tienes suerte de que soy más +
No parece que vayas a aguantar mucho, pajarito, pft. ¿Esto quiere decir que estás cómodo conmigo?
-No le molestaba si dormía, a decir verdad. Se fijó en como Nagisa miraba la amatista y se la entregó. Por un trozo no pasaría nada si cumplía un mínimo de polvo.-
Para ti.
+ de magia a alguien.-
¿"Habilidad"? Qué forma tan curiosa de referirte a la magia, señor lanzapiedras.
-Ladeó la sonrisa y volvió a mirar hacia Akutagawa. Obviaría la tos y su sangre, no era asunto suyo.-
Soy el mejor mago del mundo. Hacer un escudo está chupado.
No se te puede pedir nada, entiendo.
-Qué hombrecillo más borde. No le serviría de nada pedirle que le pasara la amatista si iba a "contaminarla" con magia, cuando justamente la poción requería evitarla. Iba a dejar la conversación ahí, pero cómo resistirse a hablarle +
-Qué bien que no era el gatito, de ser así, no se habría encontrado con Mitsuo. Una gran pena, si le preguntaban.
Al reconocer una de sus voces, Henry mostró una sonrisa en cuanto miró hacia la puerta.-
Puedo decir lo mismo, preciosidad.~ ¿Vienes a hacer pociones?