¡Qué poco son los que
no tienen nada
ni corazón siquiera
porque no pueden dar!
¡yo con tanto ser
y no poderlo dar!
con tanta almohada
y tanta vida sin vivir
sin acabar de dar
Congoja de no ser como los otros.
¡Angustia de sentirse diferente!
Sin humildad, sin orgullo, sin nada,
nada más que distinta como una piedra de una flor.
Vuelvo a mi soledad, retorno,
oh, noche sin estrellas, clara de luna,
anillo de soledad, desde tu círculo
clama mi corazón como pájaro herido,
como pájaro de ojos de fuego.
Ven esta hora, amante, y hurga en mi oscuro abismo,
amante que no sabe mi profunda verdadven a mirar mi fondo que ya aclara; parece
que el Sol está en el centro de su concavidad.
Vámonos a un lejano país de ensueño donde se aman las flores y se dicen su amor con perfumes. Donde los pájaros tejen el poema de sus trinos, y sonríen las fuentes, mirándolos. Y en el cielo palpitan las estrellas como lágrimas de plata.
La madre tierra fue violada porquelse la apropiaron
y como el oro, la vendieron.
Desde entonces la maldición del Sol cayó
sobre su raza y fueron largos siglos de martirio.
y de muerte.
Este dolor i este deseo de viajar
oh Mar
este deseo de entregarme
a tu ruda y magnífica aventura
alegre y triste
con la emoción que imprime la grandeza
de tu perfecta soledad
i de tu ancho camino.