Después, cuando pase la espuma, hay que hablar seriamente del ataque hacia Argentina que se llevó a cabo durante todo el Mundial y un poquito antes también. Sistematizado, armado, con mucho odio y una catarata de inventos. No me la voy a olvidar
Lo de las acusaciones de racismo me parece algo gravisimo a nivel política internacional como para que desde el Gobierno no se tome cartas en el asunto. Hace rato dejó de ser un chiste tuitero y pasó a ser algo que nos puede traer serios problemas a futuro
Los jugadores agradecían a la hinchada, pedazo de subnormal. El tema es que nunca van a entender que nosotros sentimos orgullo por lo nuestro en la victoria y en la derrota, porque ustedes solo saben arraigarse cuando ganan y tirarse mierda si pierden
el gobierno de Argentina reconoció oficialmente al Estado de Palestina en el año 2010 como “libre e independiente” y España recién en el 2024, después de vender material militar con Israel antes y durante las primeras etapas del conflicto en la Franja de Gaza. basta de mentiras
Los extranjeros que nos odian creen que con esto por fin vamos a bajar el copete, no entienden que la grandeza argentina reside en reconocernos como un pueblo soberano y no agachar la cabeza aún en la derrota. Nuestro orgullo es nuestra identidad, no lo van a entender nunca.
Da un poco de miedo ver qué tan rápido se puede deshumanizar a todo un país. Y lo peor es cómo construyen el relato siempre de la misma manera: el europeo puede cargar, provocar, hacer chicanas y vivir el fútbol con intensidad, pero cuando lo hace un latinoamericano, de golpe se convierte en un salvaje, un soberbio, un sucio o un incivilizado y no es casualidad, es el mismo estereotipo de siempre, solo que reciclado para las redes sociales.
En cuestión de días pasamos de discutir de fútbol a ver miles de personas justificando insultos xenófobos e, incluso, comentarios deseando que maten argentinos, como si eso fuera una reacción normal o graciosa. Si bien este tuit específicamente no pide lo anterior, es parte de los posteos que construyen la narrativa, y cómo no, viene de otro latinoamericano.
Porque eso es lo más decepcionante, ver a otros latinoamericanos subiéndose a esa ola creyendo que esta vez el blanco es Argentina. ¿En serio piensan que los que consumen o difunden ese discurso hacen una diferencia tan grande entre un argentino, un uruguayo, un mexicano o un colombiano? Hoy genera likes pegarle a Argentina. Mañana será otro. Es más, ni siquiera deben saber que existen tantos países de habla hispana. El mecanismo es exactamente el mismo.
Y sí, los argentinos podemos ser insoportables para festejar. Podemos ser soberbios, cargosos y romper los huevos. Pero una cosa es criticar una actitud y otra muy distinta es instalar una narrativa donde todo un pueblo merece ser tratado como inferior. Ahí deja de ser una cargada y pasa a ser xenofobia.
Lo irónico es que Argentina, con todos sus defectos, también es un país que históricamente recibió millones de inmigrantes y donde muchísima gente de otros países cuenta que fue recibida como una más. Eso no significa que no exista discriminación, pero demuestra que una sociedad es mucho más compleja que el personaje que hoy quieren vender en internet.
Lo preocupante no es solo una publicidad o un meme. Es la velocidad con la que una campaña logra convencer a miles de personas de que deshumanizar a un pueblo entero está bien. Porque cuando empezás a justificar el odio hacia millones de personas por su nacionalidad, el problema ya no es el fútbol. Y si hoy te parece gracioso porque el objetivo son los argentinos, no te sorprendas cuando mañana el blanco sea cualquier otro país latinoamericano
Sigan con su agenda de atacar a Argentina. El equipo estaba mirando a su hinchada, que seguía alentando. En Qatar 2022 Francia se fue a los vestuarios, no se quedó a aplaudir a Argentina, pero por supuesto ni un tuit al respecto de estos farsantes.
Jamás en mi vida vi una campaña así. Alevoso, programado, sin fundamentos.
Sistemáticamente durante un mes entero, a un país del Cono Sur y que durante toda su historia se caracterizó por sus políticas migratorias flexibles y calidez de su gente.
¿La razón? No se, pero hay que empezar a replantearse cosas a nivel de política internacional. Esto va más allá del fútbol, el cual es un vehículo de expresión dada su masividad. Lastimosamente, no hay político que esté a la altura de hacerlo. Y buena parte es culpa nuestra.
Me levanté con una tristeza enorme, no porque se acabó el mundial para Messi. España ganó bien y listo, así es el fútbol. Lo triste es ver como Argentina ahora es tildada por ser el país más racista del mundo cuando quizás es el país latino que más ha luchado por derechos humanos
Nunca en la historia de los mundiales existió una campaña de difamasión y persecución mediática tan grande contra una selección y un país como pasó en este mundial.
A alguien le interesa qué hicieron los jugadores de Francia mientras los nuestros levantaban la copa?
Enfermizo.