⚠️📞 Las personas adultas pueden ser más vulnerables ante llamadas extorsivas.
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🛡️ #PorAmorAPuebla, denuncia de inmediato al 089. 💡 #PensarEnGrande es cuidar y proteger a nuestras familias; 🛡️ Con el apoyo del @Gob_Puebla combatimos la extorsión.
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Recuerda al #PensarEnGrande cuidas la seguridad y confianza digital. 🛡️🌐
🚨 REVELADA LA HORA DE LANZAMIENTO DE POKÉMON CHAMPIONS:
🇦🇷🇧🇷🇵🇾🇺🇾: 00:00, 8 de abril.
🇨🇱🇨🇺🇧🇴🇩🇴🇻🇪: 23:00, 7 de abril.
🇨🇴🇪🇨🇵🇦🇵🇪: 22:00, 7 de abril.
🇨🇷🇸🇻🇭🇳🇬🇹🇲🇽🇳🇮: 21:00, 7 de abril.
🇪🇸: 05:00, 8 de abril.
🇯🇵: 12:00, 8 de abril.
🇺🇸 (Costa Este): 23:00 EDT, 7 de abril.
🇺🇸 (Costa Oeste): 20:00 PDT, 7 de abril.
A lo largo de la vida solemos pensar que las personas manipuladoras son aquellas que imponen su voluntad con autoridad, agresividad o amenazas.
Sin embargo, existe otra forma mucho más silenciosa y difícil de detectar: la manipulación que se disfraza de debilidad, de tristeza o de sufrimiento.
Es la actitud del “pobrecito”, de quien se presenta constantemente como alguien al que todo le sale mal, alguien incomprendido, alguien que siempre es víctima de las circunstancias o de los demás.
Este tipo de manipulación es peligrosa porque activa en nosotros sentimientos nobles como la compasión, la empatía y el deseo de ayudar.
El manipulador no necesita exigir ni imponer; basta con que sugiera su sufrimiento para que los demás se sientan obligados a actuar, ceder o cargar con responsabilidades que en realidad no les corresponden.
De esta manera, las personas a su alrededor comienzan a actuar movidas por la culpa, el miedo a herir o la necesidad de reparar algo que no causaron.
Con el tiempo, quienes conviven con este tipo de comportamiento pueden sentirse emocionalmente agotados.
Empiezan a sacrificar sus propias necesidades, decisiones o límites para evitar que la otra persona “sufra”.
Así se crea una relación desequilibrada donde uno siempre da y el otro siempre reclama desde la posición de víctima.