La situación es catastrófica. Me fui a dormir angustiado y me levanté igual. Esto es similar a un proceso de ruptura amorosa. Y lo peor es que no puedo hacer nada para evitarlo. Mi cerebro está literalmente en duelo.
No quiero amores a medias. No quiero rogar atención ni conformarme con presencias a ratos. No me interesa alguien que no sepa estar de verdad. Quiero hechos, no apariencias. No quiero preguntarme si le importo, ni vivir entre un día intenso y tres de silencio. No quiero migajas cuando sé lo que valgo. No quiero a alguien que me haga dudar de mi lugar en su vida. Y no, no estoy aquí para salvar, arreglar ni cargar con nadie.
nunca anhelé la paz como lo hago ahora. No quiero despertar molesta, enojada, amargada, sin energía o pensamientos negativos. Solo quiero ser feliz y estar en paz con todo.