Qué felicidad, lloro de alegría y de tristeza de no poder celebrar la décima con mi familia y mis amigos en México.
A más de 8,000 km…
YO SOY CELESTE, ES UN SENTIMIENTO QUE NO MORIRÁ. 💙
A mi Cruz Azul me ha enseñado muchas cosas, a sentirme orgulloso de mis raíces, a aprender a perder, a nunca dejar de intentarlo y a disfrutar cuando se gana. Ser de este equipo es lo más grande que hay.