Los propósitos de Año Nuevo de Virginia Woolf en 1931: “No tener ninguno. No estar atada. Ser libre y amable conmigo misma. A veces leer, a veces no leer. Salir, sí, pero quedarme en casa a pesar de que me inviten. En cuanto a la ropa, creo que compraré una buena”.
Mi mujer le saco una foto a unas chicas españolas que estaban fumando en la puerta del Museo del Prado y parece que se metió en la máquina del tiempo a los años 70.