Hay algo que quiero más que nada en el mundo, es poder amar al señor sin importar que me pase, cuanto duela, ni donde esté, pero que mi alma ame a Dios hasta el último suspiro que este cuerpo humano me pueda permitir
El nivel de consentida es que mi abuelita me haga almuerzo todos los días, hay días que alcanzo a almorzar donde ella y otros no, por el trabajo o por el tiempo, pero aun así siempre me guarda almuerzito con todo su amor
mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.