Me fascina que los otros países se ven posibles campeones basándose en estadísticas, jugadores, etc y nosotros nos agarramos a la coincidencia más aleatoria y falopa (banco)
El mérito no es de la chica, es del resto.
Andá a hacer semejante provocación en un acto kirchnerista y salís con la clavícula fracturada, como mínimo.