Hoy, entre los bienes que están destinados universalmente a todos, debemos incluir también las nuevas formas de propiedad: patentes, algoritmos, plataformas digitales, infraestructuras tecnológicas, datos. En un contexto en el que la riqueza de las naciones depende cada vez más de conocimientos y tecnologías, cuando estos bienes quedan concentrados en las manos de unos pocos, sin adecuadas formas de compartición y de acceso, se crea una nueva brecha entre quienes pueden participar en la revolución digital y quienes permanecen al margen. #MagnificaHumanitas
En una nueva vergüenza diplomática, Paraguay se abstiene (y antes se opuso) a resolución de la Asamblea General de ONU de adoptar recomendaciones de la Corte Internacional de Justicia sobre las obligaciones de países de proteger a sus poblaciones del impacto del cambio climático.