No hay perspectiva de género a la hora de informar. No hay empatía, no hay amor, no hay una mirada sensible frente a un hecho tan aberrante. No hay respeto por la víctima. No hay humanidad. Mujeres muriendo en manos de hombres todos los días, pero la culpa es nuestra. Necesitamos que la justicia funcione. Que la
Policía escuche y que el grito de #NiUnaMás suene tan fuerte, que deje sordos a los que no quieren escuchar.