Una vez más, encontré el vacío.
Ese viejo abismo que creí haber dejado atrás, perdido entre los restos de quien fui.
Y, sin darme cuenta, volví a caminar por aquel sendero que juré no volver a pisar;
el mismo que alguna vez creí haber sepultado en el pasado,
pero que, en silencio, aguardaba mi regreso.