Mirar unos ojos y que lo primero que te invada sea una sensación de fortuna, es a lo que yo me refería cuando de pequeña decía que de mayor sería rica.
Es no coger las riendas de tu vida bajo el pretexto de dejarte llevar. Y es lícito, una opción como otra cualquiera.
Pero coexiste con la queja. Con la mediocridad. Simultáneamente señaláis negatividad en vuestras vidas. No sois consecuentes.
La burbuja de la falsa felicidad.
Que haya gente que, teniendo casi 30 años, todavía necesite la aprobación externa a nivel de sobrevivir a base de relaciones “vacías”, implica descuidar vínculos nutritivos.
La vida es un cambio constante, hoy tienes amigos que mañana no lo serán, porque el paso del tiempo coloca a las personas en su lugar y a ti en el tuyo. Pero aferrarse a la constante de rodearse de vínculos vacíos… Es una lacra. Una mala herencia de generaciones pasadas.
Hace un año que el mayor consejo que puedo darle a alguien es que no necesita explicar a todo el mundo por qué hace lo que hace. Si me alejo de ti, no tengo por qué explicarte nada si considero que lo has hecho lo suficientemente mal como para saberlo por ti mismo.
Yo antes decía que no quería ir a algún sitio/hacer algún plan porque no me apetecía y ya, y se me cuestionaba y juzgaba hasta que acababa diciendo que sí o hasta que se daba por zanjado el tema.
Eso es ser patriota, para mí.
Que nuestro país pueda ser un refugio para los que lo necesiten.
Que os jodan, fascistas. Franco está muerto, asumidlo ya.
Había unos 8 nacionales en la estación de metro de Sol buscando a los manteros que se suelen poner en esas calles y cuando los he visto aparecer por el otro lado (hacia donde yo iba) los he avisado y se han ido hacia la otra dirección. No los ha detenido porque no los han visto.
Dicen que dormir en pareja está sobrevalorado pero la paz de echarle la pierna encima, apoyarte en su pecho y quedarte dormida es una de las mejores sensaciones del mundo