El chavismo necesitará montar un fraude monumental para acallar el espíritu de cambio que se vive en Venezuela… destruyeron uno de los países más prósperos de América Latina, hoy hay esperanzas de libertad.
#EstampasDeMiCuba - Cuando no hay pan para el circo, pues échale ron y funciona igual. Sí, a la dictadura cubana le dio por hacer un «coctel de la dignidad», tan desaparecida en Cuba como el pescado y la libertad. Según ellos, son «134 años de victoria». Y no te pueden arreglar una calle, garantizar un pan de calidad o brindarte agua potable al menos en toda la capital.
#EstampasDeMiCuba - Cuando no hay pan para el circo, pues échale ron y funciona igual. Sí, a la dictadura cubana le dio por hacer un «coctel de la dignidad», tan desaparecida en Cuba como el pescado y la libertad. Según ellos, son «134 años de victoria». Y no te pueden arreglar una calle, garantizar un pan de calidad o brindarte agua potable al menos en toda la capital.
#EstampasDeMiCuba - Cuando no hay pan para el circo, pues échale ron y funciona igual. Sí, a la dictadura cubana le dio por hacer un «coctel de la dignidad», tan desaparecida en Cuba como el pescado y la libertad. Según ellos, son «134 años de victoria». Y no te pueden arreglar una calle, garantizar un pan de calidad o brindarte agua potable al menos en toda la capital.
#EstampasDeMiCuba - Cuando no hay pan para el circo, pues échale ron y funciona igual. Sí, a la dictadura cubana le dio por hacer un «coctel de la dignidad», tan desaparecida en Cuba como el pescado y la libertad. Según ellos, son «134 años de victoria». Y no te pueden arreglar una calle, garantizar un pan de calidad o brindarte agua potable al menos en toda la capital.
#EstampasDeMiCuba - Cuando no hay pan para el circo, pues échale ron y funciona igual. Sí, a la dictadura cubana le dio por hacer un «coctel de la dignidad», tan desaparecida en Cuba como el pescado y la libertad. Según ellos, son «134 años de victoria». Y no te pueden arreglar una calle, garantizar un pan de calidad o brindarte agua potable al menos en toda la capital.
#EstampasDeMiCuba - No nos dejemos engañar por las fotos hipócritas del nieto de Fidel Castro gozando y disfrutando de sus comodidades, ni por los videos o las historias de Instagram de algunos cubanos de la farándula en la Isla en sus fiestas y cumbanchas, ni tampoco por las imágenes salidas de algunos hoteles o por la propaganda triunfalista del régimen. Ni siquiera, tristemente, por ese estereotipo del cubano bailador y sonriente, «siempre alegre», tirando un pasillo en medio de un aguacero, una inundación o un apagón.
En Cuba, ha habido y sigue habiendo muchísima gente pasando hambre, tremenda «canina», en las palabras de mi difunta madre. Y muchas de esas personas, que conocí en mi solar de Buenavista, eran capaces, por increíble que parezca, de sacrificar su alimentación y un poco más de bienestar por tener un equipo de música Sony y cuatro bafles que pusieran música para todo el barrio. Para ellos era más importante aparentar que tener, con sus tenis Adidas, aunque fueran copia, y el techo filtrándose o una de las patas de la cama con un ladrillo debajo para sujetarla.
Pero a pesar de ello, la gente pasaba hambre, sin desayuno, sin almuerzo, sin comida, ahogándose en la bebida para enajenarse de la realidad. En Cuba hay mendigos, gente indigente, sin hogar, sin atención, desde menores de edad hasta ancianos, y son precisamente los adultos mayores los que más están pagando el precio de haber creído todas las mentiras de Fidel Castro. Esos abuelos no tienen ni para comprar un pedazo de pan, pero los ves desde la madrugada haciendo cola para el periódico Granma, que es la única forma por la que piensan «informarse», ignorando que no hay nada más desinformador y falso que ese papelucho del régimen. Es vergonzoso, tanto para el régimen como para esos mismos viejitos, vivir con tanta ignominia y con tanta pobreza. Asumo que no querrán admitir que se equivocaron, que lo volvieron a hacer cuando escudaron a sus hijos del derecho a hablar y a protestar. Incluso en ese mismo proceso en el que te decían que hablaras bajito o que no «te metas en problemas», ¿cómo era posible que no sacaran cuenta de que ellos vivían en una dictadura?
Toda una vida consagrada a un «líder» y una «Revolución» de mierda que solo les regaló diplomas, condecoraciones, distintivos y medallas, que no se comen y que no devuelven el tiempo perdido y la libertad robada.
En Cuba, hay niños vagando por las calles y vendiendo cosas, a veces mandados por sus padres, a veces porque son huérfanos, a veces porque viven con una abuelita que apenas puede levantarse. Y es cierto, triste y cierto, que en todo el mundo hay mendigos y niños pobres, pero siempre recalco que no hay una nación en el mundo que se llene tanto la boca como la dictadura castrista para proclamar una supuesta igualdad social. No hay país en el mundo como Cuba que solo hable de los Estados Unidos y del resto del mundo en lugar de solucionar sus propios problemas. Lo único que tú ves en Cuba de los dirigentes es teque, muela y pedidos de sacrificio.
En Cuba, hay gente drogada, alcoholizada, con problemas mentales sin tratamiento por falta de medicamentos, y los llamados «trabajadores sociales» creados por el régimen fueron otra gran estafa: gente joven sin preparación ni vocación, que muchas veces iban a las casas a robar lo poco que había, como mismo hicieron en su momento los trabajadores de «Aedes Aegypti» con sus fumigaciones contra los mosquitos.
Sí, el cubano baila y «se ríe de sus propias desgracias» (¡cómo odio esa frase!) incluso sin comida en el estómago ni la mediana promesa de una vida mejor, y lo hace porque ya está condicionado a mendigar y esperar migajas, pero la culpa es dual, tanto del régimen que te oprime como del cubano que se ha dejado oprimir.
Jamás, en ninguno de mis escritos, le he dicho a nadie, y jamás lo haría, que se tire pa' la calle o que se enfrente al régimen. Yo no soy nadie para mandar a otros. Cuando yo lo hice, sin redes sociales ni teléfonos móviles, asumí la responsabilidad y las consecuencias de mi despertar, de mi enfrentamiento y de mi necesidad de protestar y ser libre, y lo hice solo sin involucrar a mi familia. Pero lo más importante no fue mi confrontación contra las autoridades, sino el haberme sentido libre mentalmente desde mucho antes de ese punto de quiebre, en medio de la inmundicia de La Habana y de la amnesia de la gente. Cuando uno está claro de la libertad, incluso preso, no hay fuerza que pueda derrotarte, salvo la muerte, y aunque parezca cursi o cheo decirlo, es mejor irse de este mundo sabiendo que no pudieron derrotar tu espíritu ni convencerte de tantas mentiras antes de ceder ante ellos y seguir siendo un esclavo físico y espiritual.
Cuba está tan destruida que ni es nación, ni República, ni pueblo.
Los comunistas en #Cuba se reúnen hoy viernes y el sábado para discutir a puerta cerrada en el Comité Central las medidas para corregir las “distorsiones” que ellos mismos crearon en la economía… una especie de rectificación de errores cíclico con más de 60 años de antigüedad.
Mejor canción para el inicio de campaña no existe… “Mi voto es por #Venezuela, yo voto por la unidad”, con Edmundo y todo el mundo, esto será un exitazo!
Caracas en la calle, enorme caravana de inicio de campaña de María Corina Machado y Edmundo González… aquí no hay ómnibus transportando a trabajadores públicos amenazados, esto es otra cosa, vamos #Venezuela!