No mires a su parecer ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que el hombre mira, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
1 de Samuel 16 : 7
Que nunca te abandonen el amor y la verdad, llévalos siempre alrededor de tu cuello, y escríbelos en el libro de tu corazón. Contarás con el favor de Dios y tendrás buena fama entre la gente.
(Proverbios 3: 3-4)
Jamás te enamores de alguien amargado —¡con amargados, ni a la esquina!—, ni de alguien que creas que depende de ti para ser feliz (ni tú de esa persona).
Salmo 37:7
Quédate quieto en la presencia del SEÑOR, y espera con paciencia a que él actúe. No te inquietes por la gente mala que prospera, ni te preocupes por sus perversas maquinaciones.