La pregunta no es por quién votar para presidente. La pregunta es si vamos a dejar que las cosas sigan como están o si vamos a hacer algo para que las cosas cambien. Este 12 de abril tu voto puede hacer la diferencia.
Cuánta sangre fría hay que tener para ser la principal responsable de la inestabilidad política y la crisis social iniciada desde hace 10 años y, aún así, salir sonriente a pedir que tus propias víctimas te elijan Presidenta.
Vaya país, el nuestro.
Fuerza Popular culpa a Renovación.
Renovación culpa a Fuerza Popular.
Que se maten entre ellos.
Pero los números no cuadran.
La izquierda jamás ha tenido una mayoría de 64 votos ni con Castillo en el poder.
¿De donde salieron 20 votos?
Solo puede ser de un lugar: Fuerza Popular, usando el voto secreto. Todo lo demás, es mentira.
“¿Cuánto tiempo tiene que pasar para que una pérdida nos deje de afectar tanto?”, se pregunta a sí mismo, mientras busca sus audífonos inalámbricos y selecciona aquella canción que solía poner para acompañar a su abuelo en sus últimos días, y entonces sale de casa. (4/5)
Recuerda aquella tarde soleada de febrero, cuando Santiago acompañó a su madre para recibir una noticia que marcaría una catarata de llantos en su familia. (1/4)
Compartimos la gran alegría de los venezolanos por la caída del dictador a quien se debe someter a los procesos judiciales que corresponden con todas las garantías del Estado de Derecho.
Pero al mismo tiempo queda la preocupación por un precedente que puede ser muy peligroso para la vigencia del derecho internacional.
Finalmente, removido Maduro la crisis no se ha resuelto. Su circulo permanece en el poder y los venezolanos siguen en vilo. Las próximas horas son críticas.