Esta es la Sevilla de vasallos que queremos. El escenario para sus fiestas, los camareros, los limpiabotas. Hemos retrocedido 40 años. Si creen que tener a Belén Esteban haciendo esto es prestigiar la ciudad que se bajen o los bajamos.
Sevilla no deja indiferente a nadie. Ciudad de los mil amores y las mil flores. Acogedora, madre, maestra, soñadora, capitana. Lugar de sueños primaverales. Hogar de mi alma y mis anhelos. Sin ser comienzo, es mi presente, futuro y fin. de Domingo de Ramos a domingo de fuegos.