La cinta nunca apareció, y Víctor Gutiérrez fue condenado a pagar 2.7 millones de dólares a Jackson, motivo por el cual abandonó Estados Unidos y regresó a Chile, su país natal.
Algunos periodistas chilenos, como María Barraza, afirman que Gutiérrez se pavoneó en eventos públicos afirmando que había inventado los oscuros “secretos” de Jackson que publicó posteriormente en un libro, y que no le había pagado ni un dólar a Jackson ni se lo iba a pagar.
La fiscal Weiss testificó que interrogaron a Gutiérrez sobre la cinta el 5 de enero de 1995 y que no se hizo nada más. Pero el fiscal Sneddon la contradijo alegando que Weiss había solicitado formalmente a la Fiscalía de Los Ángeles localizar el video después de que se emitiera el programa de Hard Copy el 9 de enero. Las fechas oficiales no encajaban en absoluto, dejando en evidencia un burdo intento de encubrimiento.
El desmantelamiento definitivo del fraude llegó de la mano de las propias autoridades de Los Ángeles. Sandy Gibbons, portavoz oficial de la Fiscalía del Distrito de Los Ángeles, compareció públicamente tras la emisión para desmentir por completo a Sneddon y a Dimond, declarando categóricamente que ninguno de sus fiscales había participado jamás en la búsqueda de ese vídeo ficticio. Una farsa absoluta desmontada por las actas judiciales.
Para blindar a Dimond en el proceso judicial, acudieron al rescate sus aliados habituales: el fiscal de Santa Bárbara, Tom Sneddon, y la fiscal adjunta, Lauren Weiss. Sin embargo, al intentar fabricar una narrativa que justificara el reportaje de la periodista, la fiscalía incurrió en graves contradicciones documentales con respecto a las fechas de las supuestas pesquisas.
Ante esta evidente difamación, el abogado de Jackson, Howard Weitzman, envió una carta legal de advertencia a Paramount Pictures. A Dimond no le importó, no realizó ninguna llamada de verificación a las autoridades y emitió el especial el 9 de enero de 1995.
Jackson demandó a la productora, y Dimond solo logró salvarse de la condena porque los tribunales consideraron que emitía "opiniones" y no hechos probados, usándo a Gutiérrez como escudo legal.
El comportamiento de Dimond expuso su total falta de escrúpulos: si realmente creía que su fuente tenía en su poder una cinta que documentaba un delito gravísimo (p*rnografía infantil), ¿por qué no exigió que Gutiérrez la entregara de inmediato a la policía?
Si la cinta hubiese sido real, Jackson habría sido detenido al instante. Pero Dimond prefirió secuestrar la supuesta evidencia para priorizar el negocio del escándalo televisivo.
Este montaje se ejecutó ignorando advertencias internas. Los documentos oficiales de la posterior demanda de Jackson revelaron que la reportera Lisa Marlowe avisó explícitamente a Dimond de que la historia de Gutiérrez era una burda sarta de mentiras y le exigió que la descartara por completo a menos que tuviera la grabación física en su escritorio.
Dimond decidió ignorarla.
1995. Diane Dimond aparece en el programa matutino de KABC Ken and Barkley para promocionar una supuesta bomba informativa de Hard Copy. Su aliando era Víctor Gutiérrez, quien afirmaba haber visto una cinta de video de Jackson abusando de su propio sobrino. En directo, Dimond aseguró además que la Fiscalía de Los Ángeles había reabierto las investigaciones contra el cantante.
Pero Francia no fue la única ex empleada de Jackson que recibió pagos por parte de Diane Dimond a cambio de contar escándalos. Otros cinco ex empleados negociaron con Hard Copy un pago de 100.000 dólares por contar historias falsas y dañar la reputación de Jackson con el fin de presionarlo para que cediese ante una extorsión de 10 millones de dólares.
Ninguno de estos ex empleados acudió jamás a las autoridades a denunciar estos hechos.
Dimond conocía perfectamente el contenido de estas declaraciones judiciales de Francia, pero en sus reportajes televisivos y en sus intervenciones en TrueTV omitió por completo el hecho de que Francia era una testigo pagada que se había contradicho bajo juramento. Así que presentó rumores pagados y los catalogó como "evidencia legal".
En las transcripciones judiciales, Blanca Francia admitió explícitamente haber recibido grandes sumas de dinero de los tabloides, incluido el propio programa de Dimond, Hard Copy, a cambio de vender historias explícitas sobre Jackson. La credibilidad de su testimonio se derrumbó debido a contradicciones críticas y motivaciones económicas, y terminó admitiendo que jamás había presenciado nada inapropiado en su declaración ante las autoridades en 1994, en el contrainterrogatorio del juicio de 2005 y nuevamente en 2016.
Otro pilar de las mentiras de Dimond fue la manipulación de las declaraciones de Blanca Francia, ex-empleada de Neverland. Dimond presentó la historia de Francia como una prueba irrefutable de culpabilidad. Sin embargo, la transcripción oficial de la declaración bajo juramento de Francia cuenta algo muy diferente...
Los registros oficiales e informes médicos de aquella inspección (como el del Dr. Richard Strick) desmintieron por completo el mito del “perfect match”. Chandler describió características anatómicas que Jackson NO tenía, que incluían desde detalles erróneos sobre la circuncisión hasta marcas específicas sobre la coloración debida al vitíligo que padecía Jackson.
Dimond conocía el resultado real de estas pruebas médicas, pero decidió ocultarlo de forma deliberada al público. Prefirió seguir propagando la mentira del “perfect match” en televisión, porque la verdad destruía su negocio sensacionalista y los lucrativos contratos que sostenían su carrera en los tabloides.
Empezamos por el principio...
1993. Dimond, entonces reportera del programa sensacionalista Hard Copy, se convirtió en la principal correa de transmisión de las filtraciones de la fiscalía en el caso Chandler contra Jackson. Dimond perpetuó en TV un mito que perdura hasta hoy: que la descripción física de las intimidades de Jackson hecha por Jordan Chandler (por su padre, en realidad) coincidía "perfectamente" con las fotos de la inspección de Jackson. Esto es una mentira documentada.
El historial de fraudes protagonizados por Diane Dimond va desde promocionar víctimas falsas en TV y presentar evidencias fabricadas y pagar sumas desorbitadas a testigos desacreditados, hasta pactar de forma ilícita con el fiscal Tom Sneddon para violar el secreto de sumario y distorsionar lo ocurrido en el juicio de 2005, con el único fin de manipular y envenenar a la opinión pública para rentabilizar sus índices de audiencia.
Cualquier documental que presente a Diane Dimond como fuente fiable para establecer un veredicto sobre el caso de Michael Jackson, carece de rigor informativo honesto y muestra una clara intención de engañar al espectador desde el primer momento.
🧵HILO 🧵
Esto va dedicado a todos los medios en español que hoy están repitiendo como loritos esta cortina de humo sin haber contrastado una mierda la noticia 👇🏻
A mí me da mucha risa que Andrés Pastrana cree que porque está bloqueando a todo tuiter la gente va a dejar de pensar que es un pedófilo, violador de niños y tremendo malparido. ¡En la cárcel tiene que estar ese gran hijueputa corrupto de mierda!