Hay gente que aplaude lo que James Rodríguez le hizo a Antonella, una niña a la que le gusta mucho el fútbol y que le pidió una foto con ilusión y admiración.
Este país está podrido, a la gente la moviliza el odio, algo que la campaña de Abelardo ha sabido aprovechar muy bien.
Iván Cepeda no es mi candidato predilecto, pero es claramente mucho mejor persona y candidato que Abelardo de la Espriella. Representan mundos y perspectivas distintas. Todo esto lo puede apreciar cualquier persona con umbrales mínimos de inteligencia y sensibilidad.
Cero arrepentida de mi voto por Fajardo, seguiré creyendo que era la mejor opción. Sin embargo, la democracia también se trata de asumir los resultados, nos guste o no. Así que si ese es el panorama, sin titubear, mi voto será por Cepeda