Creo sinceramente que, pase lo que pase, siempre voy a salir adelante. Esa es la fe que llevo dentro y la persona que soy.
No estoy hecha para rendirme. Estoy hecha para levantarme, seguir creciendo y volver a intentarlo una y otra vez.
Estos días me he dado cuenta que para muchas personas lo del terremoto no significó nada, ni los hizo reflexionar en nada, y no los juzgo, pero tampoco tengo ganas de tenerlos en mi vida.