El futbolero va inevitablemente con Inglaterra.
El boludito pose Bokita Perón Maradona que deja el galgo en lo de la ex, se arma un tabaquito y se va a chacagiales a juntarse con un amigo, va con México.
A mi me van a perdonar pero lleva demasiada comprensión y paciencia bancar a una cheta adulta que se enamora de un merquero loquito. Entiendo sí que puede ser víctima como cualquiera pero a esta altura dale nena tenés todos los recursos, trabajá vos en vos un poco también.
Algún día voy a adoptar definitivamente la personalidad de Andrés Calamaro. Voy a empezar a hablar cómo él, a hacer sus gestos y sere un imbecil a la vista de todos pero será increíble.
Mi relación con la mayoría de las minas es algo así:
1- Ven que soy sociable, carismático y (dentro de todo) fachero.
2- Me hablan, salimos una o dos veces.
3- Se dan cuenta que no me las pienso coger (porque soy un joven sensible y muy cagón)
4- Se van.
El verdadero estereotipo del porteño fue, es y será un fumador neurótico tomando un café quemado y discutiendo obsesivamente de fútbol, con una campera dos talles más grandes y nunca esta fantasía aspiracional y apolillada para chicos del interior que vienen a nuestra gran ciudad