Récord mundial de partidos seguidos sin perder, derrotando en los últimos 2 años al resto de campeones mundiales, excepto Brasil. 14 victorias y 1 empate en 15 partidos de Euro y Mundial. Portería a cero en 10 de esos 15 partidos. No ha habido ninguna selección que haya dominado con tanta autoridad a nivel continental y mundial, enfrentándose a las mejores selecciones del planeta (7 victorias contra campeones mundiales en los 2 últimos torneos y ni una sola tanda de penaltis).
If CR7 who has three peated the UCL (hardest competition in football) and the premier League (hardest league in football) didn't convince you he is the goat, Messi winning the world cup won't convince me either.
LAS TRES GRANDES MALDICIONES DE LA COPA DEL MUNDO…
1️⃣ El vigente Balón de Oro NUNCA ha ganado la Copa del Mundo. Adiós, Dembélé. C’est la vie, @equipedefrance ❌🇫🇷
2️⃣ NUNCA una selección con técnico extranjero ha ganado la Copa del Mundo. Adiós, Tuchel. It’s not coming home, @England ❌🏴
3️⃣ La selección que empezó el torneo como número 1 del Ranking FIFA NUNCA fue campeona. No llores por mí, @Argentina ❌🇦🇷
SE PUEDE LUCHAR CONTRA CUALQUIER COSA… MENOS CONTRA EL DESTINO ⭐️ ⭐️
I’m crying this is a 27 min documentary in 4K highlighting all of Argentina’s robberies this World Cup 😭😭😭😭
But I was told that it was just a conspiracy theory
Durante años nos vendieron un relato: que Messi era un Dios del futbol. Que todo lo que ganó con el Barça, sus Balones de Oro y sus títulos con Argentina eran consecuencia exclusiva de su supuesto talento divino. Construyeron la imagen del futbolista perfecto: noble, humilde, intocable y merecedor de absolutamente todo.
Pero ese relato empezó a desmoronarse con el caso Negreira. Durante más de una década, el Barcelona realizó pagos por supuestas asesorías arbitrales a quien era vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros. Esa sombra inevitablemente alcanza los títulos de aquella etapa y también una parte de los números que inflaron el mito de Messi.
Después llegaron los Balones de Oro, donde los criterios cambiaban según conviniera para premiarlo.
En 2010 se impusieron las estadísticas individuales por encima de los títulos y de las extraordinarias temporadas de Xavi, Iniesta y Sneijder.
Y ni siquiera puede ignorarse que su primer Balón de Oro, en 2009, llega después del escandaloso arbitraje de Stamford Bridge, una de las mayores polémicas de la historia reciente del futbol.
Los Balones de Oro de 2011, 2012 y 2015, para mí, fueron merecidos.
Pero en 2019 volvió la polémica. Messi terminó llevándose el premio prácticamente por ser el máximo goleador de LaLiga, mientras Virgil van Dijk completó una temporada extraordinaria con el Liverpool, conquistando Europa y siendo el mejor defensor del mundo.
En 2021, el Balón de Oro debió ser para Robert Lewandowski, que venía de romper todos los registros con el Bayern. El gran argumento para premiar a Messi fue la Copa América.
Y en 2023 la contradicción fue todavía mayor. El Mundial pasó a ser el criterio absoluto para entregarle otro Balón de Oro, mientras Erling Haaland firmó una temporada histórica ganándolo prácticamente todo con el Manchester City y Kylian Mbappé también tuvo números extraordinarios. Curiosamente, lo que en 2010 no importó —los títulos colectivos— ahora sí era determinante. Los criterios cambiaban según el ganador.
Con Argentina también hubo un antes y un después.
Antes de 2021, una enorme parte de la propia afición argentina señalaba a Messi como un “pecho frío”, incapaz de aparecer en los momentos decisivos. Luego vinieron su renuncia a la selección, sus acusaciones contra la CONMEBOL por supuestos favoritismos hacia Brasil y, llamativamente, comenzaron a aparecer decisiones arbitrales que constantemente terminaban beneficiándolo.
También resulta difícil ignorar que la Copa América pasó de disputarse cada cuatro años a celebrarse cinco veces en apenas una década, hasta que finalmente Messi pudo levantar el trofeo.
En 2022, Louis van Gaal dejó una frase que dio la vuelta al mundo: que querían hacer campeón a Messi y que algún día la verdad saldría a la luz.
Y, guste o no, ese proceso ya comenzó.
Cada vez son más las personas, incluso fuera del futbol, que dejan de ver a Messi como un héroe intocable y empiezan a verlo como un futbolista al que el sistema protegió y benefició hasta niveles difíciles de justificar. Como un producto construido alrededor de intereses deportivos, políticos y comerciales. Como la gran figura que la FIFA decidió convertir en leyenda.
Y eso, inevitablemente, termina manchando su legado.
Por eso yo nunca compraré el relato del “GOAT”.
Durante toda mi vida voy a combatir esa narrativa. Para mí, Messi fue un genio con el balón, nadie puede negar su talento. Pero también fue un futbolista cuyo legado quedó marcado por Negreira, por decisiones arbitrales polémicas, por criterios cambiantes en los premios individuales y por un sistema que, demasiadas veces, jugó a su favor.
En mi historia no será el mejor futbolista de todos los tiempos.
Será recordado como el Falso Mesías: un genio, sí, pero también una figura cuyo mito, en opinión de millones, fue construido, beneficiado y protegido por el sistema.
Bias aside, he was able to win the premier league & UCL 3x times in a row (two toughest competitions in football history), become football highest goal scorer and still win 5 Ballon D’ors in a system that highly favours your rival, that’s definitely a more impressive career
When Modrić got eliminated, the entire Croatia team came to him.
Even when Neymar got eliminated, I saw all the Brazilian players getting closer to him.
Cristiano Ronaldo exits and it's Spain players going to him.
Ronaldo is hounded for things others are praised for, especially Messi.
Take the nickname “Penaldo.” When you hear it, you’d think Ronaldo built his entire career on penalties.
The irony is that Ronaldo did not start out as an elite penalty taker. Early in his career, penalties were a weakness. He missed important penalties, including one in the 2008 Champions League final shootout against Chelsea. Back then, he wasn’t called “Penaldo.” He was mocked and criticised.
What happened next is what Ronaldo has done throughout his career: he identified a weakness and worked relentlessly until it became a strength. He went from being an inconsistent penalty taker to one of the greatest the game has ever seen.
Yet instead of being praised for improving a flaw in his game, critics began using “Penaldo” to diminish his achievements.
What’s even more ironic is that Messi holds the record for the most penalties scored in World Cup history, Champions League history, and La Liga history. Yet the “Penaldo” label is reserved almost exclusively for Ronaldo.
As Ronaldo’s goalscoring numbers became impossible to ignore, football discourse suddenly became obsessed with “non-penalty goals.” It felt as though the conversation kept changing whenever Ronaldo excelled. First goals were counted. Then the type of goals started being counted.
Ronaldo was mocked when he missed penalties. Mocked when he took penalties. And mocked when he became one of the greatest penalty takers in football history.
For many fans, that is why the standards have never felt the same. Ronaldo’s story is one of turning weaknesses into strengths, only to see those strengths used against him in the debate over greatness.
Never scored against Germany
Never scored against Portugal
Never scored against Brazil
Never scored against Spain
Never scored against England
Never scored against Italy
Never scored against Uruguay
Never scored against Senegal
Until Messi scores against these teams in the world cup, I can never rate his legacy.
Never scored against Germany
Never scored against Portugal
Never scored against Brazil
Never scored against Spain
Never scored against England
Never scored against Italy
Never scored against Uruguay
Never scored against Senegal
Until Messi scores against these teams in the world cup, I can never rate his legacy.
La opinión de un aficionado portugués sobre Cristiano Ronaldo:
“Quiero dejar a Cristiano en el banquillo? Absolutamente no. Si Cristiano Ronaldo quiere jugar hasta los 50, entonces debe jugar hasta los 50. Porque lo que nos ha dado Cristiano a los portugueses no nos lo ha dado ningún otro portugués en la historia. Antes me perdía los mundiales, los portugueses antes no sabíamos nada de las grandes competiciones porque no nos clasificábamos a la mayoría… Hasta que apareció Cristiano, desde entonces no nos hemos perdido ningún Mundial ni Eurocopa. Cristiano estuvo años jugando con los peores jugadores portugueses jamás vistos y aún así nos llevaba a todos los mundiales y hasta ganamos una Euro. Todos los grandes jugadores que tenemos ahora son gracias a Cristiano porque vieron que un portugués también puede llegar a lo más alto”
Honor.