Con el dolor en el alma por no haber podido traer la copa que todos merecíamos, pero con el orgullo a flor de piel por esta camiseta, por mis compañeros, el cuerpo técnico, los directivos, el cuerpo médico, los cocineros, los utileros y por cada persona que estuvo involucrada para que todo esto funcionara de la mejor manera. Y, por sobre todo, por ustedes, que nos hicieron llegar todo su amor, toda su fuerza, esa pasión que tanto nos caracteriza y la unión de un país que espero perdure en el tiempo.
Quiero felicitar a España por su merecido título.
Y a nuestra gente quiero decirle que el resultado no define el camino recorrido. Atravesamos adversidades, hicimos posible lo que parecía imposible y nunca buscamos excusas, solo encontramos razones para seguir. Defendimos nuestros colores mucho más allá de la cancha y compartimos momentos inolvidables en la Selección, junto a nuestras familias y con el apoyo incondicional de todos los argentinos. Siempre será un enorme orgullo representarlos.
Recuerden que “la caída de los grandes es la felicidad de los mediocres”.
Muchas gracias a todos. Cuidemos nuestro país. 🙏🏼
¡Te amo, Argentina! 🇦🇷
El otro día mi amigo Arturo dijo
fue una época feliz porque por primera vez mi deseo y mi vida iban en la misma dirección
y me pareció una gran definición de la felicidad
que el deseo y la vida vayan en la misma dirección
ESA BANDERA
La foto registra un gesto mínimo y silencioso, entrañable. Un grupo de obreros de la construcción en Salta, frente al colegio Pichanal, detienen su tarea para respetar la ceremonia de izamiento de la bandera de los pibes. Un docente, Hipólito Ayala, captó esta imagen
Esta señora puso en su cartel lo que no podemos perder de vista. Eso es la educación pública, la posibilidad de que los hijos lleguen más lejos que sus papás y los llenen de orgullo. Viva la educación pública.