Una cámara siguió a Lionel Messi durante el partido contra Inglaterra. Su genialidad, su esfuerzo, sus gestos, sus frustraciones momentáneas, su desahogo en el empate y su felicidad en el triunfo. También sus sonidos, incluso el disparo de las cámaras. Todo está ahí.
Es Messi jugando con una intensidad absoluta a los 39 años. Encarando a jugadores mucho más jóvenes y ganándoles, engañándolos, escondiéndoles la pelota. Es el fútbol que nos emocionó en este Mundial. El de un hombre que jugó así mientras la vida de su padre se apagaba.
Y entonces esa entrega adquiere otra dimensión. Es Messi ofreciendo el cuerpo a los otros, a esa excitación que se escucha cuando arranca con la pelota y el sonido del estadio se eleva. Por eso la gratitud eterna, aunque tantos, en tantos lugares, no lo entiendan. O no les interese entenderlo.
Fuente del video: YouTube/AntonioProds
Duele muchísimo, no lo voy a negar. Pero haber llegado a otra final y dejar la vida en la cancha no se borra con nada. Orgulloso de pertenecer a este grupo que lo dió todo.
Gracias a todos los argentinos por acompañarnos durante cada paso de este Mundial. Nos hicieron sentir su apoyo desde el primer hasta el último día.
Vamos Argentina, siempre 🇦🇷
"Estamos orgullosos y felices de poder regalarle esta alegría a la gente porque sabemos que hay gente que NO TIENE TRABAJO y que NO LLEGA A FIN DE MES"
La Maradonización se ha completado. Son los más grandes de la historia
Hay partidos que trascienden el fútbol.
Como Veterano de Malvinas, hoy solo quiero agradecerles a estos chicos por la enorme alegría y la inmensa caricia al alma que nos regalaron.
El deporte nunca cambia la historia, pero a veces ayuda a sanar emociones que siguen muy vivas.