El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.
La ultima vez que Boca necesitaba ganar para pasar la fase de grupos de la copa aparecio un pendejo bastante insolente para ponerse el equipo am hombro