No Kuka, ser ricotero, fumar porro, cagar en la calle y pedir Cristina libre no es ser pueblo.
Pueblo es levantarte a la 5 de la mañana a sembrar el campo, ordeñar una vaca, agarrar una pala, atender un negocio o darle laburo a la gente, eso es pueblo.
Si algo faltaba para demostrar el grado de destrucción que trajo el kirchnerismo a este país, es la glorificación de un millonario con piso en Nueva York, que viajaba en avión privado y murió en el jacuzzi de su casa en un barrio cerrado.
Pero odiaba el capitalismo, ojo.