La depresión mata despacito. Quita las ganas de todo. Libros sin leer, películas sin ver, ejercicio sin hacer, compañía evadida, salidas canceladas. Dormir mucho, temblar constante, vivir del pasado.
Creo que la experiencia de ir a un concierto es lo que más me gusta de este mundo. Vivir la música en directo, la energía de todo el mundo feliz, gritando y bailando por el artista. Es todo.