Se acabó el (largo) cuarto de hora de un pusilánime que se creyó tan poderoso como para maltratar, sobrar, despreciar y mirar desde arriba a todos al tiempo que afanaba vorazmente aprovechando, justamente, ese breve lapso de falso brillo que jamás había tenido ni volverá a tener.
Hay que estar atentos. No vaya a ser que @madorni, siendo el chanta que es, ahora quiera cobrar los $93 millones mensuales como integrante del directorio de YPF.
Que triste! Para que no se hable del robo de uno, mostramos el robo de otro. Son todos unos impresentables. La gente está cagada de hambre y cada bando tiene sus “chorros”; hay para todos los gustos. Pero ya que los de antes están presos o en la casa, los de ahora eran los que venían a mostrar que eran diferentes. Y no!