Ser la primera presidenta elegida por voto popular debió significar un avance para las mujeres, no un retroceso.
Llegó al cargo tras décadas de lucha por la igualdad en la política, pero hoy parece haber decidido gobernar de espaldas a ellas.
Confirmada la lista, la conclusión es que Keiko Fujimori apuesta por ayayeros, devolver favores, revivir fantasmas y gustar al empresariado.
Con esos ministros no reconciliará al país ni hará un cambio, todo lo contrario: ratifica que ella es la continuidad y que siempre gobernó.
Imagina pasar 15 años diciendo que tú eres la mejor opción y que te acompañan grandes técnicos y lo primero que haces ni bien llegas al poder es nombrar como ministros a Juan Sheput, Rafael Rey y Alberto Beingolea. Qué vergüenza.