El creador desea aportar; convierte su visión en obra y su obra en legado. El parásito vive de aquello que otros concibieron y materializaron. Uno enciende la llama; el otro solo se calienta con su fuego. El mundo necesita más creadores y soñadores. Tú puedes ser uno de ellos.
Este no es mi estilo, pero hay momentos en los que el silencio también se convierte en complicidad de lo absurdo.
Me parece sumamente penoso que una persona con tantos seguidores, que habla de motivación y crecimiento personal, tenga que copiar contenido. Y no es la primera vez.
El problema no es tomar una buena idea que pueda ayudar a otros. Las buenas ideas deberían compartirse. El verdadero problema es construir una imagen falsa sobre quién eres y sobre el trabajo que realmente haces.
Cada publicación, cada reflexión y la energía que transmito en mis palabras nacen de mi esencia. Son el resultado de mis vivencias, mis creencias, mi proceso interior y de mi propia forma de canalizar mediante mi canal de conexión con la fuente, y es mi deseo compartir como un medio de ayuda para otros.
Lo repito: si alguien tiene una idea capaz de ayudar en cualquier ámbito, bienvenida sea. Pero cuando el mensaje se sostiene sobre la falta de autenticidad, deja de ser una verdadera ayuda. Y esto ocurre con mucha más frecuencia de la que muchos imaginan. Se pueden cambiar las palabras., pero la autenticidad no se puede fabricar.
Al final, mi energía, mis experiencias y mis ideas nacen de mi propia vida. Y eso es imposible de copiar. No importa cuánto se desee.
Ojalá todos puedan acudir a la única fuente capaz de otorgar verdadera sabiduría y profundidad: Dios, el Universo o como cada uno decida llamarlo.
Nikola Tesla dijo :
"El cerebro es sólo un receptor; en el Universo hay un núcleo de donde obtenemos el conocimiento, la fuerza y la inspiración"
Bendiciones.
@amorenloslibros Han pisoteado la inocencia de muchos niños y es evidente. Como consecuencia crecen convirtiéndose en personas sin pensamiento crítico ni capacidad creadora. Una persona excepcional siempre crea; no se limita.
"Je me consacre à moi-même, pour le reste de ma vie, sans hâte, sans excuses. Je ne sais combien de temps il me reste, mais je veux le dépenser en restant fidèle à ce que je suis, sans laisser quiconque troubler ma paix intérieure.
Je m’accorde désormais le droit d’ouvrir une bouteille de vin sans raison particulière, de m’offrir des fleurs sans attendre qu’on me les offre, de marcher sans jamais me retourner.
Le bonheur m’a trouvée le jour où j’ai cessé de le chercher chez les autres et que je l’ai découvert en moi.
La vie ne se rejoue pas. Et moi, j’ai décidé de la vivre pleinement."
Meryl Streep
Nos han hecho creer que nuestro valor depende de los bienes materiales que poseemos, de un sinfín de títulos y del reconocimiento externo, como la cantidad de seguidores o la aprobación de los demás. Sin embargo, esto no es más que una falsa creencia: pensar que, mientras más poseemos, más valemos.
De esa búsqueda incesante de aprobación surge una sociedad dominada por la ansiedad, que vive corriendo detrás de momentos fugaces de satisfacción, los cuales desaparecen casi de inmediato porque una vez obtenido aquello que tanto se anhelaba, nace una nueva ambición y con ella, regresa la misma sensación de vacío y frustración.
Y esto no significa que debamos renunciar a la abundancia; significa aprender a darle a cada cosa el lugar que le corresponde y comenzar a prestar más atención a aquello que realmente tiene valor.
La vida solo nos pide vivirla con propósito, servir y experimentarla sin apegos, solo desde ahí puede manifestarse una nueva mentalidad en un mundo caótico, que aún tiene la posibilidad de cambiar para mejor.
Siempre lo he dicho y lo seguiré diciendo: no somos plenamente conscientes del daño que le estamos causando a la madre naturaleza porque no se nos ha educado para cuidar, pero sí para destruir.
Los animales y las plantas son seres sintientes que sostienen el equilibrio de la vida y nos ofrecen mucho más de lo que solemos valorar. Nosotros debemos convertirnos en los guardianes de la vida. Hay mucho por hacer y aún queda tiempo.