Desde el 15 de diciembre de 2023 mis 2 hermanos:
-Tcnel. (Ej) Guillermo Enrique César Siero (Rodeo 1)
-Mayor (Ej) Guillermo Henry César Siero (Rodeo 1)
y mi cuñada:
-Mayor (Ej) Diana Desiree Victora Justo (INOF)
•Fueron detenidos sin Orden Judicial.
•No fueron presentados ante su juez natural al vencimiento de 48 horas.
•Fueron Degradados y Expulsados de las FANB sin haber sido notificados de averiguación en su contra, sin derecho a la defensa y violando su presunción de inocencia.
•Fueron presentados 40 días después de su detención arbitraria ante un Tribunal de Terrorismo.
•El juez no les ha permitido nombrar Abogados de su confianza.
•No se les permitió comunicarse con su familia.
•Tuvimos 78 días sin saber de ellos.
•Tuvimos 99 días sin saber de ella.
•Fueron despojados de 3 apartamentos comprados con sus cajas de ahorro. No fueron regaladas, también 1 vehículo Orinoco.
•Sus 4 hijos pequeños quedaron sin sus padres, sus bienes, a las 2 niñas no se les permitió sacar ni su ropa ni sus juguetes, no perciben el sueldo de sus padres, están sin seguro médico, sin prestaciones sociales ni liquidación, al cuidado de sus abuelos.
•Se interpusieron 9 Amparos Constitucionales en total, 1 por c/u y todos fueron negados.
•Tratamos de interponer en la SPA-TSJ (en donde fui integrante y Vicepresidente) 3 demandas contra la Vía de Hecho por la degradación y expulsión de la FANB de c/u de los 3 y fue negado el acceso a la justicia, no fueron recibidas, teniendo que interponerlas por la Sala Constitucional del TSJ.
•Interpusimos 3 Apelaciones de Amparos Constitucionales ante la Sala Constitucional del TSJ en agosto 2024 y no han sido decididos.
•Aún con la aprobación de la Ley de Amnistia, el Tribunal sigue sin juramentar sus defensores de confianza. Expresaron no haber recibido instrucciones para cumplir la Ley. La juramentación no tiene formalismos solo el levantamiento de un acta que firma el abogado privado.
•Los jueces son autónomos. No deben obedecer órdenes superiores, los jueces no tienen jefes.
•Es aplicable la Ley de Amnistía: Art. 8 # 11, 12 y 13 y el Art. 9 no es aplicable porque ellos no mataron a nadie.
•La Defensa Pública elevará su caso a la Comision por el Art. 15., pero sin las razones de hecho y de derecho de los acusados ni sus familiares.
•Diana firmó su Solicitud de Amnistía asistida por un abogado y manifiesta el Tribunal que en Penal no hay asistencia de abogados violando el Art. 49 #1 de la CRBV.
•Se intentó recabar su firma en el Rodeo 1 para que mis 2 hermanos firmaran su Solicitud de Amnistía y fue negado en la puerta del Rodeo 1.
•No es 1 ni 2, son 3 presos que hay en nuestra familia.
•En el caso “Brazalete Blanco”, ya han salido 3 personas, entre ellos: @rociosanmiguel, su ex esposo Alejandro González de Canales y el Cap. Tomás Martínez Chico.
•Llevan más de 2 años, 2 meses y 16 días presos.
#Libertad
Adulto mayor, Profesor universitario de la Universidad Central de Venezuela, quienes gozaban de excelentes salarios y seguridad social integral. Hoy en la pobreza extrema!
ÚLTIMAS PALABRAS
El actor Eric Dane grabó una entrevista para “Famous Last Words” con la condición de que se emitiera después de su muerte. En el mensaje, dirigido a sus hijas Billie y Georgia, pidió vivir en el presente, enamorarse de una pasión, elegir bien a los amigos y luchar con dignidad hasta el final. Falleció ayer.
El especial dura 50 minutos y forma parte de una serie que recoge testimonios póstumos de figuras públicas.
El mensaje a sus hijas
“Billie y Georgia, estas palabras son para ustedes.
Lo intenté. A veces tropecé, pero lo intenté.
En general, nos la pasamos genial, ¿no?
Recuerdo todos los momentos que pasamos en la playa. Ustedes dos, yo y mamá en Malibú, Santa Mónica, Hawai, México. Las veo ahora jugando en el mar durante horas, mis bebés de agua.
Esos días, con doble sentido, fueron el cielo.
Quiero decirles cuatro cosas que aprendí de esta enfermedad, y espero que no solo me escuchen, sino que realmente me oigan.
Primero, vivan ahora, ahora mismo, en el presente.
Es difícil, pero aprendí a hacerlo. Durante años, me iba mentalmente, perdía la cabeza por largos períodos, revolcándome en la preocupación y la autocompasión, la vergüenza y la duda. Repasaba decisiones, me cuestionaba: “Debería haber hecho esto”. “Nunca debería haber hecho eso." No más.
Por pura supervivencia, me veo obligado a quedarme en el presente. Pero no quiero estar en ningún otro lugar.
El pasado contiene arrepentimientos. El futuro sigue siendo desconocido. Así que tienen que vivir ahora. El presente es todo lo que tienen. Atesórenlo. Aprecien cada momento.
En segundo lugar, enamórense. No necesariamente de una persona, aunque también lo recomiendo. Pero enamórense de algo. Encuentren su pasión, su alegría.
Encuentren eso que las haga querer levantarse por la mañana. Les impulse durante todo el día.
Me enamoré por primera vez cuando tenía más o menos su edad. Me enamoré de la actuación.
Ese amor finalmente me ayudó a atravesar mis horas más oscuras, mis días más oscuros, mi año más oscuro.
Todavía amo mi trabajo. Todavía lo espero con ilusión.
Todavía quiero ponerme frente a la cámara y desempeñar mi papel. Mi trabajo no me define, pero me entusiasma.
Encuentren algo. Encuentren algo que les entusiasme. Encuentren su camino. Su propósito. Su sueño. Y luego vayan por él. De verdad, vayan con todo.
En tercer lugar, elijan a sus amigos sabiamente.
Encuentren a su gente y permitan que las encuentren,
y entréguense a ellos. Los mejores les devolverán lo mismo. Sin juzgar. Sin condiciones. Sin preguntas.
Estoy muy agradecido de mi familia y amigos más cercanos. Todos y cada uno de ellos dio un paso al frente.
Ya no puedo hacer ni las pequeñas cosas que antes hacía. No puedo manejar por la ciudad, ir al gimnasio, tomar un café, pasar el rato. Aprendí a abrazar las alternativas. Mis amigos vienen a mí. Comemos juntos,
vemos un partido, escuchamos música. No hacen nada especial. Simplemente están presentes. Eso es un montón. Simplemente estar.
Amen a sus amigos con todo lo que tienen. Aférrense a ellos. Las entretendrán, las ayudarán, las apoyarán,
y algunos incluso las salvarán.
Por último, luchen con cada fibra de su ser y con dignidad. Cuando enfrenten desafíos, de salud o cualquier otro tipo, luchen. Nunca se rindan.
Luchen hasta el último aliento.
Esta enfermedad se está apoderando lentamente de mi cuerpo, pero nunca me va a quitar el espíritu.
Ustedes dos son personas diferentes. Pero ambas son fuertes y resilientes. Heredaron la resiliencia de mí.
Ese es mi superpoder. Me tiran abajo y vuelvo a levantarme, y sigo regresando. Me levanto una y otra y otra vez. Mark dice que soy como un gato. Excepto que un gato tiene nueve vidas, y yo voy fácilmente por la número quince.
Así que cuando algo inesperado las golpee,
y lo hará, porque así es la vida, luchen y enfréntenlo con honestidad, integridad y gracia, aunque parezca insuperable.
Espero haberles demostrado que se puede enfrentar cualquier cosa.
Se puede enfrentar el final de los días.
Se puede enfrentar el infierno con dignidad.
Luchen, chicas, y mantengan la cabeza en alto.
Billie y Georgia, ustedes son mi corazón. Son todo para mí.
Buenas noches.
Las amo.
Estas son mis últimas palabras.”
Video: Netflix
#ENVIVO 🇻🇪 | Alfredo Romero, presidente de Foro Penal: “Yo no puedo hablar de lo más grave de la ley. Lo grave es decir que esta es la solución del problema y comprar esa narrativa”.
Conéctate: https://t.co/zvmux64pZe
#19FEB | En el marco del foro "Amnistía y Libertad", familiares de las víctimas de la operación "Trueno", exigieron la revisión de dichos casos y la Libertad inmediata de todos los presos injustamente detenidos en las cárceles del país.
Corresponde ahora, antes de que se decida el texto de la Ley de Amnistía, hacer algunos comentarios. Pueden sonar duros, pero como siempre lo digo, es mejor que se molesten con uno por decir la verdad a que se molesten con uno por mentir. Abro hilo:
El video de aquel montón de salvajes sin educación haciendo esa fiesta en Morrocoy es una vergüenza.
Hordas de personas sin cultura ciudadana de ninguna clase.
Deberían prohibir estas fiestas inciviles en los parques nacionales.
La historia del Traki de la Boyera se repite ahora en el Naida Hogar de la Av Blandin, un árbol de toda la vida , mínimo 70 años cercenado sin piedad , ante la indiferencia de las autoridades que no hacen absolutamente nada para impedir la desertificación de la ciudad. Difundan!
Cuidar el medio ambiente va más allá de promover nuestras bellezas naturales. Se necesita con carácter de🚨 campañas de educación y de vigilancia permanente por parte de las autoridades para imponer multas a quienes destruyen con su conducta nuestras playas y nuestro ecosistema.
10 formas de ponerle fin a la dictadura en Venezuela
Luis Carlos Díaz / 15 Feb 2026
Estamos en 2026 y por primera vez en mucho tiempo los venezolanos podemos ver el final de la dictadura. La presión interna se ha intensificado: la ciudadanía pudo demostrar su victoria electoral de 2024, ha sostenido un proceso de resistencia cívica que incluso ha doblegado a sectores normalizadores del sistema, y ha construido redes de coordinación y confianza que son esenciales para cualquier cambio duradero. Paralelamente, una presión externa sin precedentes ha generado resultados concretos: la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, quienes ahora enfrentan juicio por cargos asociados al narcotráfico ante tribunales internacionales. Todo ello se produce mientras sectores del chavismo aceptan negociar una salida bajo tutela internacional para iniciar en algún momento la transición democrática.
Sin embargo, no estamos fuera de peligro: el proceso de cambio está en marcha, pero sigue siendo frágil. La dictadura, aunque descabezada, aún no está desarticulada. La estructura represiva del Estado continúa operando, las instituciones clave siguen bajo control ilegítimo y las funciones básicas del poder permanecen cooptadas. Movimientos paramilitares, fuerzas de seguridad y aparatos de inteligencia todavía cometen detenciones arbitrarias, desapariciones y persecución política, aunque se disfracen de colectivos en vehículos sin identificación. El flujo de censura persiste y la maquinaria de extorsión a familiares de presos políticos, empresarios y ONGs sigue activa con el objetivo de fracturar y domesticar a la sociedad civil.
La victoria no será fácil ni inmediata. Pero llevamos años construyendo capacidades sociales, hemos tejido redes sostenibles y contamos con un objetivo claro que articula a amplios sectores de la sociedad: queremos ser libres y recuperar la democracia plena.
A partir de esto, y porque es mi cumpleaños, planteo 10 tareas fundamentales que tenemos por delante si queremos poner fin a la dictadura y construir un país libre y democrático:
1. Ponerle nombre al monstruo de múltiples cabezas
La dictadura no termina porque Nicolás Maduro y Cilia Flores están en una cárcel federal en Nueva York. Ellos eran una pieza importante, sí, pero no eran el sistema entero. Eran los civiles designados para ocupar el centro visible de una maquinaria mucho más profunda.
El monstruo sigue teniendo cabezas: actores con órdenes de captura pendientes, redes vinculadas al narcotráfico, alianzas criminales con grupos armados, y responsables de crímenes de lesa humanidad entre los más graves documentados en el planeta. Crímenes que no prescriben. Crímenes que pueden ser juzgados en cortes nacionales e internacionales, sin importar cuánto tiempo pase.
Todo eso debe ser desmontado sin demora, porque mientras esas estructuras sobrevivan, el país seguirá sin condiciones reales de gobernabilidad, transparencia y Estado de derecho. Sin justicia no hay inversión sostenible, no hay crecimiento genuino y no hay democracia posible.
Hay que generarle dilemas al poder. Todos los dilemas posibles. Trabajar por la libertad que queremos y no por una celda más cómoda para algunos.
2. Apoyar la lucha de los presos políticos
Los presos políticos son hoy los más vulnerables en el país. Son el núcleo de la política de terrorismo de Estado desarrollada por el chavismo, denunciada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El régimen no solo los encierra: les niega tratamiento médico, comida digna, abogados y comunicación. Los mantiene en desaparición forzada. Los tortura. Los mata. Pero el daño no termina en la celda: se extiende como castigo colectivo hacia sus familias.
La tragedia de los presos es también usada como mensaje: esto le puede pasar a cualquiera que disienta. Y ese miedo es el combustible principal del poder fáctico que aún les queda. Lo usan para atemorizar a los que quieren un cambio y a los posibles actores que deseen romper filas con la revolución. Por eso es fundamental desmontarlo por completo. No parcialmente, no a largo plazo. Es la urgencia más importante porque se trata de desbaratar la máquina de impedir y desarmar a los secuestradores.
Hay que arrebatarles la capacidad de hacer daño. Diluir lo que quede de su poder represivo hasta que no puedan seguir sosteniendo el terror como forma de gobierno.
3. No cooperar con la dictadura
Este punto es crucial: no caer en la tentación de participar en espacios de supuesto diálogo, reconstrucción o encuentro que en realidad sean mecanismos de domesticación. Las preguntas rectoras para ser parte de las invitaciones del poder son simples: “¿Esto le quita poder a la dictadura, o se lo devuelve? ¿Esto protege a las víctimas, o las pone en riesgo?”.
Por eso los inventos como una ley de amnistía mal planteada o una comisión de amigos de Delcy Rodríguez generan tanta sospecha. La primera porque revictimiza, excluye, condena a otros a seguir presos y convierte en co-carceleros a quienes la apoyen ciegamente. La segunda porque carece de legitimidad: no tiene mandato claro, no existe formalmente en Gaceta, su conformación es arbitraria, y participan actores vinculados a la extorsión y manipulación de familiares de presos políticos.
Hay que cuidarse del ego y de las trampas del poder. Cuando algunos actores de estos grupos llamaron a defensores de derechos humanos venezolanos, intentaron convencerlos con frases como: “Vas a ser parte de algo grande”. “Serás importante”. “Si no te sumas, no ayudas a liberar presos”.
No. Esa narrativa es una simple emboscada. Delcy necesita mostrar control. Necesita vender estabilidad y necesita apaciguar a la sociedad civil.
Con el crimen no se coopera. El diálogo es otra cosa, no simple buenismo ni disposición. Necesita reglas claras y condiciones. El encuentro, por tanto, no puede ser sinónimo de impunidad. Las premisas son sencillas: No se convalida el autoritarismo, ni sus fraudes, ni sus violaciones constitucionales.
4. Seguir documentando y denunciando el horror
Todo lo que hemos visto en medios, informes de ONG, reportes de Naciones Unidas, la CIDH, la Corte Interamericana o la Corte Penal Internacional es valiosísimo. Pero no es todo.
Lo público es apenas una parte del océano de crímenes que todavía no hemos terminado de dimensionar. Miles de víctimas y testigos aún no han hablado. No han podido. No han sido escuchados y no sienten la confianza para hacerlo. Aún no han denunciado por completo lo que vivieron. Y este trabajo no puede frenarse.
Se necesita que más personas dentro y fuera del país se sumen, porque no solo hubo víctimas venezolanas: también hay centenares de extranjeros detenidos, torturados, desaparecidos e incomunicados en centros de reclusión clandestinos y oficiales. Seguimos descubriendo presos no contabilizados, casos invisibles, causas fabricadas con otros nombres, otras excusas, otras “películas” montadas, pero con el mismo objetivo: destruir vidas.
Documentar no es quedarse anclado en el pasado: es abrir el camino de la justicia. Es sanear las instituciones. Es hacer posible una transición real.
No compren la manipulación del “hay que pasar la página”, “hay que olvidar”, “hay que perdonar”. No se perdona lo que ni siquiera se ha esclarecido. El perdón, además, es personalísimo, no puede ser usado como chantaje para ahorrarse la justicia.
Todos tenemos derecho a saber qué pasó. Y después veremos cómo se procesa. Pero alerta: quienes piden silencio hoy, casi siempre lo hacen para tapar, anular y obligar a las víctimas a “tragar sapos”. Por eso falta tanto por hacer. Mucha gente tiene testimonios, documentos, grabaciones y pruebas de lo que ha pasado en casi tres décadas de crímenes.
5. Promover la cooperación y la obtención de información
En un entorno de transición, con sectores del chavismo cooperando con organismos internacionales, con reacomodos internos y bajo vigilancia externa, se multiplican los incentivos para que más actores del aparato represivo, financiero, judicial y de seguridad decidan hablar.
Antes de que los quemen como fusibles, es clave que preserven información y la filtren hacia instancias capaces de procesarla con rigor. Los esquemas de corrupción son múltiples, pero muchos crímenes dejan rastro: órdenes, registros, cadenas de mando, trazabilidad. Esa evidencia será decisiva para la justicia y para el saneamiento institucional.
El chavismo ha intentado convencer a miles de personas en su aparato de que deben ser cómplices para sobrevivir. Les mienten con el mantra de siempre: “vendrán por todos”, “habrá venganza”, “si caemos, caen todos”.
Nada está más lejos de la realidad.
No todo el que trabajó dentro del Estado es narcotraficante. No todo funcionario es torturador. No todo el que estuvo cerca del poder es responsable de crímenes de lesa humanidad. Precisamente por eso, los quiebres que ya comenzaron deben profundizarse, y la preservación de pruebas será fundamental para separar responsabilidades, proteger a quienes cooperen y desmontar el aparato criminal.
6. Denunciar a los facilitadores
Delcy y Jorge Rodríguez no operan solos. A su alrededor hay círculos concéntricos de facilitadores: blanqueadores, relacionistas públicos, operadores, intermediarios, aliados económicos y políticos que trabajan para prolongar el poder del régimen.
Hay empresarios que necesitan que exista una dictadura, porque solo sobreviven en un sistema de enchufes y captura de rentas. No soportarían competir en un país normal con algo de libre mercado. Su negocio es la crisis administrada con privilegios.
También hay actores que se disfrazan de sociedad civil, humanitarios, academia o mediación eclesial que responden a la agenda de los Rodríguez. Algunos están conectados a intereses internacionales (lobbies bonistas y de petroleras) que quieren extraer beneficios rápidos de una Venezuela devastada antes de cualquier saneamiento real o renegociación de deuda transparente.
El conflicto es asimétrico: esos lobbies tienen millones para comprar buena prensa, financiar eventos, producir papers, cooptar voces y fabricar relevancia. Pero denunciar a los facilitadores importa porque ayuda a que otros no caigan en la trampa. Porque revela quién está construyendo democracia y quién está construyendo una transición falsa, diseñada para reciclar el autoritarismo.
No es fácil. Es recuperar un país secuestrado.
7. Crear nuevos referentes
Esto siempre es clave. Algunos actores relevantes en la opinión pública tiraron la toalla hace tiempo. Se agotaron. Se acomodaron. Se volvieron parte del paisaje. Hubo intelectuales que callaron cuando debían hablar. Analistas que no honraron la verdad, sino el sesgo de sus financistas. Expertos que vendieron mansedumbre como si fuera realismo político. Incluso hubo políticos que pactaron beneficios con el chavismo de espaldas a la gente y a eso lo llaman “política con p grande”.
Y el discurso de los agotados también agota. Eso también se acaba porque surgen más voces.
Por eso es urgente fortalecer una nueva galería de referentes: voces con coherencia, trabajo, ideas propias y capacidad de corregir. Referentes que no dependan de ser invitados a los espacios permitidos por los Rodríguez ni validados por los facilitadores del régimen.
Los medios cambiaron. Podemos tener nuevas firmas aunque no haya prensa tradicional. Podemos escuchar expertos distintos. Podemos promover discursos diversos en un entorno que durante años intentó reducir todo a dos opciones: la dictadura y la oposición autorizada por la dictadura.
Hemos llegado hasta aquí a través de la desobediencia, la creatividad y la construcción de nuevos canales de información. Eso no tiene por qué terminar ahora. Al contrario: este es el momento de expandirlo, integrar más personas y seguir caminando.
8. Dedicar tiempo a celebrar
Cada centímetro avanzado no se debe a favores ni a la generosidad de la dictadura, sino al trabajo sostenido, creativo y valiente de miles de personas que presionaron, resistieron y se sostuvieron pese al miedo. Celebrar en este caso no es frivolidad, es reconocimiento. Cada preso excarcelado representa una victoria de lo que es justo sobre la arbitrariedad. Cada espacio ganado es fruto de mucha presión, organización y solidaridad.
La tristeza por los asesinados, el horror de quienes fuimos torturados y las heridas colectivas son inmensas. Pero reconocer lo que sí se conquista fortalece la esperanza y la capacidad de seguir adelante. La celebración es también un espacio de encuentro: nos recuerda que debemos seguir juntos, no fragmentados.
Más aún: celebrar es cuidarnos. Porque tenemos que estar listos para atender a quienes hoy salen de prisión sin recursos, sin red de apoyo, estigmatizados y sobreviviendo con miedo. La victoria no se celebra en burbujas. Se celebra compartiendo la esperanza, la esperanza la de todos, y construyendo un nuevo nosotros.
9. Tener un gobierno a la sombra para la transición
Si queremos una transición duradera y eficaz, no se puede improvisar. Todo lo que debe ser reconstruido debe estar planificado desde ya. Existen planes para reconstruir la infraestructura, las leyes, las instituciones y la administración pública. El reto es profundizarlos, organizarlos y clarificar quiénes estarán a cargo de cada área en el momento en que la dictadura pierda su capacidad de resistencia. La transición entonces no puede depender de gestos simbólicos ni de ocurrencias improvisadas, sino de estructuras operativas probadas y articuladas desde ahora.
Un gobierno a la sombra, organizado, con mandatos claros y rendición de cuentas, podrá monitorear en tiempo real lo que el régimen intenta ocultar, articular respuestas inmediatas, preparar la implementación de las reformas indispensables y comunicar con transparencia a la sociedad.
Este gobierno paralelo no es una ficción burocrática: es un instrumento práctico para garantizar que la transición no se convierta en un vacío de poder ni en una captura por parte de quienes desean reciclar el autoritarismo.
10. No ser la dictadura
Esto debe estar en la base de todo lo que viene. La reconstrucción no se limita a reparar lo que se rompió. Implica transformar profundamente nuestras instituciones, valores y prácticas políticas para que el autoritarismo, el populismo y la corrupción tantas veces exhibidos por el chavismo y sus aliados, nunca vuelvan a tomar fuerza.
La lección no puede quedar solo en el trauma porque a los traumas no se les puede confiar nada si no se han trabajado: el aprendizaje debe entrar en la memoria clara, expresada y compartida como advertencia histórica. Esto no se trata solo de documentar crímenes, sino también de entender sus causas, sus efectos y las condiciones que los hicieron posibles. Debemos enunciar claramente qué prácticas y discursos no pueden repetirse. Por eso no basta cerrar el Helicoide cuando hay presos en más de 90 centros de reclusión conocidos y se mantienen operativas las casas de tortura clandestinas. Es un sistema completo el que debe cambiar.
Hemos visto lo que pasa cuando el poder se organiza en torno a la mentira, el miedo y el uso instrumental del sufrimiento humano. Eso no debe volver a pasar. Una democracia sana exige transparencia real, no apariencias. Se necesita rendición de cuentas, no impunidad, instituciones fuertes, el fin de los consensos autoritarios y un pacto social que ubique los derechos de las personas por encima del poder de los grupos.
No ser la dictadura no es un slogan, es una práctica política diaria. Es construir mecanismos para evitar que las narrativas simplistas, las emociones manipuladas o los discursos de miedo vuelvan a dominar la vida pública.
Si logramos esto, no solo habremos derrotado una dictadura: habremos arraigado la idea de democracia real en el alma de la sociedad venezolana de este siglo.
El horror que pasó en el parque nacional morrocoy. Hasta parrillas hicieron en el mar, sí en el mar. La ley existe, pero no se aplica. Si destruimos nuestros parques, se acaban los ecosistemas vivos.
“ Si la naturaleza está bien, nosotros estamos bien” https://t.co/N3NQgAAbRU
Es hora de alzar la voz frente a la falta de civismo que está asfixiando nuestras festividades y recursos naturales. Lo que ocurre en celebraciones emblemáticas como Elorza o en paraísos como Los Juanes no es "diversión", es depredación cultural y ambiental.
#17Feb#Venezuela#Turismo
Valentina Quintero hace una denuncia desde su instagram, en el que llama la atención de las autoridades del turismo e INPARQUES por el “desmadre” que ha ocurrido en Parque Nacional Morrocoy - @AndrewsAbreu
Ricardo Hausmann: "Venezuela ya no está polarizada, hay una mayoría gigantesca organizada y hay que dejar que esa mayoría se exprese, sino los presos políticos de Maduro, de los hermanos Rodríguez y de Cabello van a terminar siendo de Trump"
https://t.co/9mw7w7O69x
“No me da vergüenza decirlo: de niño comí gracias a los retazos que mi madre traía de la casa en la que limpiaba. Yo también fui invisible para el mundo.” 🧵🥀
Nací en una familia muy humilde en León, España. Éramos tan pobres que ni siquiera teníamos baño en casa. Cuando tenía apenas 13 años, dejé la escuela y me puse a trabajar como repartidor en una camisería. Ahí aprendí lo que era coser, planchar, y también lo que era callarse el hambre mientras los clientes ricos pedían ropa a medida. 🪡🥺
Pero lo peor vino después. Ya adulto, intenté montar mi primer negocio con mucho esfuerzo y sin capital. Vendíamos batas de baño que cosíamos en casa. Un día, uno de nuestros mayores clientes canceló un pedido inmenso… y nos dejó prácticamente en bancarrota. Fue devastador. Pensé que nunca saldríamos de ese hoyo. Pero en lugar de rendirme, empecé a ir tienda por tienda, convenciendo uno a uno. Así sobrevivimos. 🧵😤
Con los años, fundé Zara, y después Pull&Bear. Pero jamás olvidé de dónde vengo. Cuando me nombraron uno de los hombres más ricos del mundo, no fui a celebrarlo. Seguí yendo al mismo café, con la misma ropa sencilla. ¿De qué sirve el dinero si te desconectas de la vida real? El lujo no está en lo que llevas, sino en no tener que volver a vivir con miedo. 🕊️🧥
“Nunca olvides que detrás de cada éxito hay noches sin dormir, puertas cerradas en la cara y un corazón que se negó a rendirse.” 💬🔥
– Amancio Ortega según esta historia