Entre el Barcelona comprando la competición desde 1993 y sin recibir castigo, los Negreira boys del CTA obedientes a su amo y el mediocre de Tebas se han cargado el fútbol español.
Nos toman por idiotas creyendo que somos idiotas. Pues no, no somos idiotas. No han pitado más en el mundial por dos razones, a saber: 1.- Son más malos que la carne de pescuezo; 2.- Están impregnados de corrupción por el asunto Negreira y la secuela actual hasta el cuello de la camisa. Fin del razonamiento. De nada.
Resumen:
Los de Ceuta no eran “refugiados”, entraron por una operación militar de Marruecos.
Marlaska supo dos días antes la invasión y no la evitó.
El Gobierno lo sabía, lo ocultó y después nos mintió.
Deben dimitir TODOS.
🔴 #URGENTE | Imputada Begoña Gómez por un delito de denuncia falsa contra mí al acusarme de haberla agredido.
La mujer del presidente del Gobierno tendrá que comparecer en los juzgados de Madrid el próximo 23 de octubre a las 11:00
@atlantidadepor Es acojonante leeros a los culés hablar de "basura" y de "borregada" y de "trampas". Imagino que es de las horas que pasáis delante de la habitación de casa de papá y mamá delante de un espejo
MOU HA VUELTO PARA TERMINAR SU OBRA
Terminada 'Mourinho', en Netflix. Impresiona la devoción con la que hablan de él Terry, Lampard, Zanetti o Materazzi. Convirtió los vestuarios de Chelsea e Inter en hermandades y los llevó a conquistas históricas. En el Madrid también cambió el curso de las cosas, pero dejó la obra a medias y ha vuelto para culminarla.
El Chelsea ganó su primera liga inglesa en 50 años. El Inter, la tercera Champions 45 años después. Y en Madrid logró su gran objetivo inicial: acabar con el sometimiento del Barça. Sin embargo, nunca consiguió aquella unión total. Hubo grietas desde el principio: el éxito de la selección dio un enorme poder al relato impulsado por los medios y el núcleo duro azulgrana, que terminó encontrando una topera para infiltrarse en el vestuario. Aun así, Mourinho acabó con la hegemonía nacional del Barça. Pero la Orejona se le escurrió. Alcanzó tres semifinales seguidas, siendo 2012 la más dolorosa quedándose a una tanda de penaltis de una final que habría ganado.
La reflexión que me deja el documental es que Mourinho tiene ese gran talento para conseguir que un equipo de fútbol se mueva, piense, actúe y luche como un superorganismo. Que todos sean uno. Y ahora, con un vestuario que conjuga hambre, juventud, experiencia y talento, la oportunidad que se presenta es extraordinaria para terminar el trabajo y dejar su sello eterno en el club más grande de todos los tiempos