¡QUEREMOS RECUPERAR NUESTROS DERECHOS DEL FRANQUISMO!
1. ¡Queremos volver a necesitar el permiso de nuestros maridos para trabajar!
2. ¡Exigimos que nuestros maridos decidan si podemos abrir una cuenta bancaria!
3. ¡Reivindicamos no poder firmar contratos sin autorización de nuestros maridos!
4. ¡Queremos que nuestros maridos administren nuestro dinero y nuestros bienes!
5. ¡Exigimos que sea nuestro marido quien decida dónde tenemos que vivir!
6. ¡Queremos volver a necesitar permiso para vender nuestros propios bienes!
7. ¡Reivindicamos tener que abandonar nuestro empleo cuando nos casemos!
8. ¡Exigimos que se nos vuelva a prohibir el acceso a determinadas profesiones!
9. ¡Queremos que ser juezas o fiscales vuelva a estar fuera de nuestro alcance!
10. ¡Reivindicamos cobrar menos que los hombres por realizar el mismo trabajo!
11. ¡Queremos que nuestro futuro profesional dependa de nuestra situación matrimonial!
12. ¡Exigimos que el marido vuelva a ser la autoridad legal dentro del matrimonio!
13. ¡Queremos que se vuelva a prohibir el divorcio!
14. ¡Reivindicamos no poder volver a casarnos aunque nuestro matrimonio haya fracasado!
15. ¡Exigimos que el adulterio femenino vuelva a ser delito!
16. ¡Queremos que las infidelidades de nuestros maridos reciban un trato penal más favorable que las nuestras!
17. ¡Reivindicamos que los padres tengan más autoridad legal que las madres sobre nuestros hijos!
18. ¡Queremos que nuestros hijos nacidos fuera del matrimonio tengan menos derechos!
19. ¡Exigimos que se vuelva a castigar penalmente la difusión y venta de anticonceptivos!
20. ¡Queremos que el aborto vuelva a estar penalizado!
21. ¡Reivindicamos que nuestra sexualidad esté sometida a la moral oficial!
22. ¡Exigimos que ser madre soltera vuelva a ser motivo de vergüenza pública!
23. ¡Queremos que se nos eduque para ser buenas esposas y amas de casa!
24. ¡Reivindicamos que las niñas vuelvan a estudiar separadas de los niños!
25. ¡Exigimos que la educación de nuestras hijas se centre en aprender a cocinar, coser y cuidar del hogar!
26. ¡Queremos recuperar el Servicio Social obligatorio de la Sección Femenina!
27. ¡Reivindicamos que se nos enseñe que nuestra principal misión es servir a nuestros maridos!
28. ¡Queremos que la Iglesia vuelva a determinar las normas morales de nuestra vida íntima!
29. ¡Exigimos que se censure cualquier contenido que cuestione el papel tradicional de la mujer!
30. ¡Reivindicamos que nuestra independencia económica vuelva a depender de la voluntad de un hombre!
31. ¡Queremos que se nos juzgue socialmente por nuestra ropa, nuestra sexualidad y nuestra vida privada!
32. ¡Exigimos que las mujeres que no quieran casarse ni tener hijos vuelvan a ser consideradas una anomalía social!
33. ¡Queremos que nuestra obediencia sea más importante que nuestra libertad!
34. ¡Reivindicamos que nuestro lugar vuelva a estar en casa, cuidando del marido y de los hijos!
35. ¡Exigimos que nuestros derechos vuelvan a depender de nuestro estado civil!
¡PORQUE NO QUEREMOS DECIDIR SOBRE NUESTRAS VIDAS! ¡QUEREMOS QUE DECIDAN POR NOSOTRAS!
Os voy a contar una bonita historia que tiene que ver con esto.
Como sabéis los que me conocéis, soy viudo porque mi mujer murió por un cáncer de mama metastásico triple negativo. No tenía cura.
https://t.co/T5nE88Xbwy
A favor de que a los médicos les doblen el sueldo, reduciendo las horas, y me parece perfecto si para eso tienen que subirme los impuestos el doble de lo que pago ahora.
Pero eso sí, incompatibilizandolo con la sanidad privada.
Estamos dejando morir la sanidad pública.
La estamos dejando morir despacio,
sin ruido de sirenas,
sin titulares que duelan lo suficiente.
La dejamos morir en listas de espera eternas,
en consultas de cinco minutos,
en profesionales exhaustos que ya no pueden más
aunque quieran darlo todo.
La sanidad pública no cayó del cielo.
No fue un regalo.
Fue una conquista.
Costó décadas de lucha, de acuerdos, de impuestos compartidos,
de la idea radical de que la salud no es un lujo,
sino un derecho.
Que enfermar no debería significar arruinarse.
Que nacer pobre no debería condenarte a morir antes.
Y sin embargo hoy la tratamos como algo prescindible.
Como si fuera un gasto molesto
y no una inversión en dignidad.
Yo llevo más de media vida enferma.
He visto la sanidad desde dentro,
desde la camilla, desde la bata abierta por detrás,
desde el miedo antes de una prueba,
desde el alivio cuando alguien te mira a los ojos
y te cree.
Y lo digo claro: así como está ahora, es deplorable.
No por su gente. (Hay de todo, cómo en todos lados)
Nunca por su gente.
Porque hay médicas, enfermeros, auxiliares, celadores, técnicos
que siguen tirando del carro con el cuerpo roto.
Que se saltan descansos.
Que cargan con más pacientes de los que pueden atender dignamente.
Que se van a casa con culpa por no haber llegado a todo.
Gente competente, vocacional, humana…
a la que el sistema está asfixiando.
No es que no quieran.
Es que no les dejan.
Un sistema diseñado para aguantar lo justo,
para parchear en lugar de cuidar,
para empujar a quien puede a la privada
y abandonar a quien no.
Un sistema que normaliza el colapso
y llama “incidencia puntual”
a lo que ya es estructural.
Mientras tanto, los enfermos aprendemos a esperar.
A esperar citas.
Resultados.
Derivaciones.
Respuestas.
A esperar incluso cuando el cuerpo ya no puede esperar más.
Y lo más peligroso de todo
es que nos estamos acostumbrando.
A que funcione mal.
A que duela.
A que falle.
Pero la sanidad pública es uno de los últimos lugares
donde aún somos iguales.
Donde tu cuenta bancaria no debería decidir
si te salvas o no.
Dejarla caer es romper el pacto más básico de una sociedad:
cuidarnos.
Defenderla no es ideología.
Es supervivencia.
Es memoria.
Es respeto a todo lo que costó construirla
y a toda la gente que hoy sigue sosteniéndola con las manos desnudas.
Yo no hablo desde un despacho.
Hablo desde un cuerpo enfermo
que necesita una sanidad pública fuerte para vivir.
Y como yo, millones.
No la dejemos morir.
Porque cuando muera del todo,
no podremos curar
la herida social que quedará.
Noah Higón @GVAsanitat@sanidadgob #EnfermedadesRaras
@Gurutxe1 El precio de la guerra, también la tenemos que pagar los trabajadores de a pie, los despropósitos y grandezas de los trumpistas, también nos llegara 😰🤦♀️
Malditos bastardos sin alma, sin corazón sin escrúpulos, habéis convertido Europa en un estercolero cómplice de un régimen criminal y encima os reis
Basura inmunda
El mensaje de RTVE antes de #Eurovision2025: "Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina"
#EurovisionRTVE
https://t.co/x3mkEt0tbW
Respondre a Junts sempre té un cost.
Polític, mediàtic i digital.
Però mentre jo sigui portaveu d'ERC al Congrés se'ns respectarà i respondrem a cadascuna de les seves agressions.
Costi el que costi.
(Ja poden escriure els seus tuits i articles a sou, opinadors)