Rusia atacar a Ucrania está mal.
China atacar a Taiwán está mal.
Estados Unidos atacar a Venezuela está mal.
No importa quién lo haga ni cómo lo justifique: la guerra siempre es violencia, muerte y sufrimiento para los pueblos. No normalicemos las guerras.
Si nunca habéis leído "1984", de George Orwell, ahora es un buen momento para hacerlo. Si lo dejáis para más adelante, es posible que la realidad os haga spoiler.
El otro día, durante un encuentro con editores, Silvia Bardelás, de la maravillosa editorial De Conatus, nos dio un dato que me puso los pelos de punta:
Los niños han dejado de imaginar.
Según recientes estudios, los más pequeños tienen problemas para poder “ver” en su cabeza lo que es narrado en el libro. No se enciende lo que en alemán llaman el cine de la cabeza, Kopfkino, esa máquina neuronal que permite crear imágenes en nuestra cabeza de lo que estamos leyendo, escuchando o escribiendo.
Suena tan horrible como parece. ¿Qué sentido tiene leer Don Quijote si no puedes ver a ese viejo decrépito caer una y otra vez al enfrentarse contra unos gigantescos molinos? ¿Qué gracia tiene leer Crónicas Marcianas de Ray Bradbury si no podemos ver a esos cohetes descender sobre la superficie de nuestro planeta vecino? Normal que los niños se aburran de leer. Si no tienen la capacidad de imaginar, no pueden emocionarse, ni sentir terror o ni enamorarse de ciertos personajes. Como consecuencia lógica, los valores de comprensión lectora, que no de lectura, están por los suelos. Según el informe PISA, el 50% de los alumnos de primaria tienen bajos niveles de comprensión lectora en España y los niveles en todo Europa bajan cada año escandalosamente.
Lo que nos explican los científicos es que la lectura conecta muchas áreas cerebrales, pero principalmente tres: el área del lenguaje, la visual y la emocional. Cada vez que un niño lee favorece que haya más conexiones neuronales entre estas tres áreas y favorece su integración. Es un entrenamiento, a más lecturas, el músculo está más desarrollado y le permite imaginar mejor. Esta es una de las claves que creo que damos por sentadas, imaginar es una habilidad innata y no se tiene que trabajar. Pero nos equivocamos si pensamos eso, la imaginación, como cualquier otra característica del ser humano debe ser puesta a punto para poder utilizarla. Y quizá a una gran parte de la sociedad no le parezca importante que la imaginación se extingan en nuestro mundo, pero… ¿Qué sería de nosotros si no podemos imaginar lo que siente otra persona? Quizás, esa pérdida de empatía sea uno de los grandes problemas de este tiempo que vivimos.
Por supuesto, este problema tiene una relación directa con la sobreexposición a las pantallas. Cuanto más vídeos de Youtube, series de Netflix y shorts de TikTok, el cerebro imagina menos y se acostumbra a que las imágenes sean definidas y en alta definición, pero no creadas por nuestras propias neuronas. Y esto no solo vale para los niños, en adultos también están cayendo los valores de atención y de comprensión profunda.
Sin embargo, la propia Silvia Bardelás nos dio la solución para erradicar este problema de raíz: llevar la escritura creativa a las aulas. No como método para desarrollar un discurso propio o para mejorar la ortografía, sino para potenciar la lectura. Si queremos aumentar los ratios de lecturas y conseguir que la imaginación vuelva a la cabeza de los jóvenes, tenemos que enseñarles a escribir. Esas mismas áreas que fortalece la lectura (lingüística, visual y emocional) son las que mejoran su conectividad a la hora de escribir. Cuanto más escribimos, mejor leemos. Cuanto más inventamos personajes, escenarios, frases en nuestra cabeza, mejor podemos ver, escuchar, sentir a otros autores. El famoso mantra de toda escuela de escritura, para poder escribir hay que leer, también tiene su reverso:
Para poder leer tenemos que escribir.
➡️ Aemet emite AVISOS ante el peligro que puede suponer un fenómeno meteorológico adverso.
➡️ Los organismos de Protección Civil de diferentes administraciones reciben los avisos y declaran ALERTAS tras valorar el riesgo que supone la exposición y vulnerabilidad de la población.
El anti-intelectualismo y el brain rot están jodiendo la vida de la gente. Sin capacidad de atender durante más de 10 segundos a algo con interés y la noción de que cualquier explicación que dure más de 3 líneas es pedantería, lo único a lo que se va a hacer caso es a frases+
Ni juntando a Orwell con Bradbury y Huxley te habrían escrito una distopia así sobre Disparos Unidos. Como mucho Philip K. Dick en un buen viaje de lsd
Acaben de declarar organització terrorista una organització que no existeix. De totes maneres això servirà per jutjar per terrorisme qualsevol persona d'esquerres.
LA SOMBRA DEL FRANQUISMO ES ALARGADA
100.000 personas protestan en las calles de Madrid contra el genocidio en Gaza y los sindicatos policiales se quejan de que el gobierno les ha atado de pies y manos. No es un secreto que la ultraderecha está infiltrada en las Fuerzas de Seguridad del Estado. Si les hubieran dejado las manos libres, se habrían producido las mismas escenas de violencia que sufrimos durante el gobierno de Rajoy.
Para la UIP, los ciudadanos que se solidarizan con los palestinos o que piden más derechos y libertades son "el enemigo". La judicatura tiene el mismo punto de vista. España es una democracia deficitaria. La sombra del franquismo aún permanece en nuestra geografía, intimidando a los que se atreven a protestar. ¿Alguien se acuerda de los jóvenes de Zaragoza, procesados, condenados y encarcelados sin más pruebas que la palabra de la policía? ¿Por qué Pedro Sánchez no los ha indultado? El PSOE debería comprender que sus votantes le demandan un firme compromiso con los valores de la izquierda democrática.
Hay gente insensible ante el exterminio de miles de menores en Gaza que, a la vez, se escandaliza de las protestas contra ese genocidio en una carrera ciclista. Como sabía Hannah Arendt, la muerte de la empatía humana es un signo claro de que una cultura va camino de la barbarie.
No tienes síndrome postvacacional, odias el capitalismo. Odias vivir en un sistema que te obliga a vivir para trabajar. Odias vivir en ciudades echas para la producción y el consumo. Odias la rutina que nos encierra entre el trabajo y la familia en bucle.
Que se dedique el 12,9% del PIB a mantener con vida al 13,8% de la población son pensiones gigantes, un drama y algo insostenible…
Pero que el 1% de la población acapare el 16,9% de la renta total producida en este pais… sigan, sigan…
Por fin escucho a alguien hablar de ecosistemas, de bosques, de biodiversidad... En todo el discurso se obvia lo más importante y por fin aquí se menciona 👏👏👏
🌍 "Hace décadas que los modelos de cambio climático ya predijeron que esto iba a suceder", explica @AFOjanguren, profesor en la Universidad de Oviedo.
🔥 "El 80% de los incendios están causados por humanos, vamos a solucionar eso antes de limpiar el monte", añade en #MalasLenguas