No quiero que toda mi vida sea aprender a soltar. Por una vez, quiero encontrar un lugar donde pueda quedarme y descansar con la certeza de que no tengo que irme. Quiero conocer esa sensación de pertenecer, de construir raíces y sentir que finalmente estoy en casa.
Cuando se te baje el ego y te alcance la madurez espero que te des cuenta de que siempre estuve para vos, incluso cuando sabía que no era sano para mi, ojala te des cuenta que fuiste muy cruel conmigo y que realmente no lo merecía, es como si me hubieras castigado por amarte.
Si un día me ves amando a alguien más, por favor no me escribas ni me busques. No intentes confundirme. Solo quiero que sepas que, antes de soltarte, le pedí a la vida cien millones de veces que fueras tú.