Recuerdo que me decía "mí rey", ahora en cada rincón del oído, no para de sonar esa frase, a pesar de haberla escuchado hace más de 10 años.
Las despedidas son esos dulces dolores, nomás.
A los 10 años, el profesor de música de aquel entonces nos enseñó cuatro temas: Hacelo por mí, de ataque, Pétalo de sal de Fito, De música ligera de soda, y LA BESTIA POP de los redondos.
Nada, eso.