Imagínense que al leer un libro, ya no existiera la posibilidad de volver a la página de atrás. ¿Cuánta atención pondrían al libro? Bueno... pues eso es la vida.
La vida está hecha de cosas “simples” que en realidad son extraordinarias. Como ver a tu mamá sonreír, las flores en primavera, reír a carcajadas, bailar con toda el alma, sentir el agua en tu piel...