@ANDEOficial estoy intentando hacer reclamos pero su línea telefónica no funciona, tampoco la app ni la web!!! Sin energía eléctrica en bo.Mburucuya!!!!
Me has escrito: “orar es hablar con Dios. Pero, ¿de qué?” –¿De qué? De Él, de ti: alegrías, tristezas, éxitos y fracasos, ambiciones nobles, preocupaciones diarias..., ¡flaquezas!:…
San Josemaría Escrivá
https://t.co/q7UZzPr1jm
Estudios de resonancia magnética han revelado algo realmente conmovedor sobre los perros y su vínculo con sus compañeros humanos.
No se trata solo de golosinas, juguetes o incluso la compañía de otros perros; el amor de los perros por sus humanos es mucho más profundo.
Investigadores descubrieron que cuando un perro percibe el olor de su dueño, una parte específica de su cerebro, llamada núcleo caudado, se activa mucho más que cuando huele comida u otro animal.
Esta área del cerebro está vinculada a sentimientos de amor, alegría y recompensa, lo que demuestra que los perros no solo reconocen el olor de su familia, sino que se sienten abrumados por la felicidad y el afecto.
Esta poderosa reacción revela que cuando nuestros amigos peludos nos miran con esos ojos de adoración o corren a saludarnos en la puerta, no es solo instinto o hábito.
En lo más profundo de sus cerebros, los perros sienten un amor genuino y profundo por nosotros, uno tan real y significativo como el que sienten otras especies animales como individuos que son y su capacidad de sintiencia.
Dios está contigo. En tu alma en gracia habita la Trinidad Beatísima.
—Por eso, tú, a pesar de tus miserias, puedes y debes estar en continua conversación con el Señor.
San Josemaría Escrivá
La obediencia es un don que Dios valora mucho. A santa Rita le mandaron rociar con agua un arbusto que llevaba un año seco en el patio del convento. Querían probar su obediencia. Ella "ofreciendo a Dios" todo, hizo como le mandaron. Al día siguiente, el arbusto floreció.
A ti que te desmoralizas, te repetiré una cosa muy consoladora: al que hace lo que puede, Dios no le niega su gracia.
San Josemaría
https://t.co/kmU6vUzTKB
Si –por tener fija la mirada en Dios– sabes mantenerte sereno ante las preocupaciones, si aprendes a olvidar las pequeñeces, los rencores y las envidias, te ahorrarás la pérdida de muchas energías, que te hacen falta para trabajar con eficacia, en servicio de los hombres.