Voy a meterle la mano de frente a los abusos y sobrecostos que hoy golpean el bolsillo de millones de conductores colombianos.
Voy a proponer al Congreso reducir hasta en un 50 % el valor actual de las multas de tránsito. Una infracción debe tener una sanción proporcional; no puede convertirse en una condena económica para una familia colombiana.
Voy a acabar con el absurdo requisito de la llamada “casa cárcel” para habilitar los Centros Integrales de Atención y con las barreras que han favorecido monopolios alrededor de los cursos para obtener descuentos en las multas. Buscaré reducir en un 25 % el costo asociado a estos cursos y fortalecer a las autoridades de tránsito para que puedan impartirlos directamente.
Voy a revisar y buscar reducir el costo de las licencias de conducción, eliminar costos innecesarios asociados al trámite y aumentar su vigencia a 8 o 10 años.
Voy a ponerle freno al negocio de las fotomultas. Endureceré los controles para su autorización porque para mí primero están la vida y la seguridad vial, jamás el afán de recaudo. También estableceré parámetros claros para la calibración de los equipos, para evitar que los colombianos terminen pagando multas producto de mediciones defectuosas.
Voy a ordenar una revisión integral del RUNT y el SIMIT para identificar duplicidades y buscar eliminar o reducir sustancialmente las tarifas que les cobran a los colombianos.
Y voy a revisar el costo y la periodicidad de la revisión técnico-mecánica, incluyendo la decisión que redujo de seis a cinco años el plazo para los vehículos nuevos. Mi propósito es claro: reducir cargas y costos innecesarios para la gente.
No voy a permitir que el Estado se convierta en una máquina de cobrar, multar y exprimir al ciudadano. Donde encuentre monopolios, sobrecostos, trámites absurdos o negocios montados alrededor de la necesidad de la gente, voy a actuar.
Menos burocracia, menos abusos y más plata en el bolsillo de los colombianos. Esta es la Patria Milagro.
¡Firme por la Patria!
(A.D.L.E) 🇨🇴 🐅
Comenzaron intentando desconocer el resultado electoral. Hablaron de fraude, sembraron dudas, cuestionaron la legitimidad del presidente electo y buscaron por todos los medios una prueba que nunca apareció. Después vino la doble ciudadanía, de inmediato judicialmente intrascendente. Más tarde, la convocatoria a la desobediencia civil, que prácticamente nadie está acompañando.
Crean una controversia, amplifican durante unos días y convierten cualquier cosa en algo que parece escandaloso. Cuando el asunto se agota, inmediatamente pasan a lo siguiente.
Así fue también con la Presidencia del Senado. Presentaron el resultado como una derrota política del nuevo gobierno, cuando lo que hizo Abelardo fue marcar una posición dejando clara su preferencia pero sin convertir al Congreso en un apéndice del ejecutivo. La paradoja terminó siendo que para celebrar la supuesta derrota, tuvieron que aliarse con sus enemigos naturales.
Luego ocurrió con la decisión del presidente de posesionarse en una guarnición militar. Fue presentado como una extravagancia, incluso una amenaza institucional. La controversia ocupó los titulares que querían, pero al final todo aquel estruendo terminó reducido a lo que era, una decisión de carácter simbólico en reconocimiento a las Fuerzas Militares. Después de tanta alarma, no pasó absolutamente nada.
Entonces apareció Barranquilla. La nueva sede de la Presidencia fue presentada con toda clase de exageraciones. Llegaron a mostrarla como una especie de Casa Blanca recién construida para satisfacer un capricho presidencial, hasta que la realidad resultó bastante menos cinematográfica. Apenas se trataba de una antigua edificación militar adaptada para albergar funciones de la Presidencia.
Antes ya habían intentado escandalizar la cooperación del BID. Que si los recursos eran para el empalme o si correspondían a proyectos técnicos, que si el BID había dicho esto o aquello. Sesenta millones de dólares convertidos en otra tormenta política, aunque no fueran recursos del Estado colombiano, no constituyeran un préstamo y su eventual utilización estuviera sometida a controles.
Después llegaron los ministros.
Como resultó difícil cuestionar la trayectoria profesional del gabinete, comenzaron a buscar asociaciones políticas y parentescos para intentar descalificar nombramientos, aunque nada permita todavía evaluar la capacidad o el desempeño de los funcionarios.
Y cuando el país enfrentó las consecuencias del temblor, tampoco hubo tregua.
Mientras sectores civiles y empresariales han dado su respaldo al Gobierno comprometiendo cifras multimillonarias para la reconstrucción, el debate que quieren imponer es otro. Incluso un gesto tan mínimo como entregar balones a unos niños, para que en medio de la tragedia puedan de alguna manera reconfortarse jugando, ha servido de munición canalla para atacar al Gobierno.
Ni una sola vez un acto de reconocimiento a lo conseguido por el presidente y sus ministros. Ni una sola vez un mensaje de aprobación a la solidaridad de los empresarios.
Antes que reconocer la movilización alrededor de la emergencia, prefirieron caricaturizar un gesto del presidente saludando a unas personas.
Ahora pretenden la cabeza de un ministro por la única razón de unas fotografías en la playa durante un fin de semana en familia. Podrá discutirse si fue oportuno, podrá considerarse incluso un acto indelicado dadas las circunstancias, pero de ahí a convertirlo en prueba de indolencia para exigir su salida, existe una distancia enorme.
El problema de fondo es que no estamos ante una sucesión espontánea de críticas. Estamos ante una manera de hacer política basada en producir ruido permanentemente.
Este es el sistema de maniobras tendenciosas que termina arrastrando a un país hacia el barro del odio que esta gente transmite, con el único propósito de obtener provecho político.
una cosa es el control sobre el poder y otra distinta convertirlo todo en combustible para alimentar el resentimiento.
Aquí está la prueba de que un funcionario saliente del gobierno Petro fue quien rechazó ayuda internacional, aparentemente con el fin de sabotear al gobierno entrante de Abelardo De La Espriella, dicho funcionario se puede disponer a buscar trabajo en otro lado.
Ojalá los activistas que escribían 20 trinos diarios sobre el rechazo de ayuda internacional, también escriban algo al respecto, más aún cuando existe la prueba irrefutable.
🫡 🇨🇴
Acabo de hablar con Su Alteza el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, presidente de los Emiratos Árabes Unidos. Agradezco profundamente su solidaridad con Colombia y su generosa donación de 10 millones de dólares para atender la tragedia causada por el terremoto.
Esta muestra de amistad fortalece los lazos entre Colombia y Emiratos Árabes Unidos, que estrecharemos aún más en beneficio de nuestros pueblos. 🇨🇴🇦🇪
¡Firme por la Patria!
(A.D.L.E) 🇨🇴🐅
Darle luz verde a Petro para salir del país por un año después de los cientos de escándalos de corrupción que lo rodean es ilógico.
Al parecer el partido de Petro tiene otro partido mayoritario que les acolita todo, “favor con favor se paga” como dice el dicho, y más en las viejas prácticas de la política de siempre, que mal…
Colombianos, nuestro país atraviesa un momento difícil. Todo el gobierno de la mano del Presidente Abelardo De La Espriella, está haciendo todo lo necesario para superar esta situación.
Mientras tanto, algunos políticos y activistas de izquierda, aprovechan el dolor de los damnificados y la empatía del resto de colombianos para hacer quedar mal al presidente a base de mentiras.
Es totalmente falso que se rechazó apoyo de personal internacional, de hecho, los rescatistas Mexicanos ya se encuentran en Cali y EEUU se dispone a enviar más.
Todo aquel que esté usando la tragedia con la finalidad de manipular al pueblo con mentiras, no son más que unos miserables y oportunistas que se lucran políticamente del dolor de las personas.
El pueblo no olvidará.
🫡 🇨🇴
El Gobierno de Colombia ha solicitado ayuda humanitaria únicamente en forma de insumos para atender a las familias afectadas por el terremoto.
Nos han informado que sus equipos de rescate, médicos y demás cuerpos de emergencia se encuentran desplegados y atendiendo la situación, por lo que, en este momento, no requieren apoyo de personal.
Por ello, hemos decidido enviar dos aviones de carga con 100 toneladas de ayuda humanitaria, preparada de acuerdo con las necesidades que nos han transmitido las autoridades colombianas.
El primer avión partirá hoy en la noche y el segundo lo hará mañana.
Seguiremos atentos a la evolución de la emergencia y, si nuestros hermanos colombianos necesitan cualquier otro tipo de apoyo, estaremos listos para brindarlo.
Nuestras oraciones están con las familias de las víctimas, con los heridos y con todo el pueblo colombiano.
Que Dios bendiga y proteja a Colombia 🇨🇴🇸🇻
POR FIN terminó el gobierno más corrupto, despilfarrador y nefasto que ha tenido el país en toda su historia.
Gustavo Petro autodestruyó el cambio y permitió que robaran con una avaricia y un descaro nunca antes visto. Serán recordados como ineptos y ladrones. Terminó como incendiario y mal perdedor.
🇨🇴Colombia derrotó a los bandidos, que manejaron la maquinaria estatal y dieron vía libre a los delincuentes y subversivos para hacer lo que les dio la gana.
Este cierre de gobierno en la Casa de Nariño del presidente Petro, deja a House of Cards cómo un relato sobre un convento de hermanitas de la caridad.
La cantidad de señalamientos cruzados de corrupción (algunos de los cuales suenan como estrategia para ocultar delitos propios), la sensación de saqueo de final de temporada, el festival de puñaladas por la espalda a diestra y siniestra, la larga lista de “bendecidas” y “bendecidos” a los que la fortuna se les multiplicó en estos cuatro años. Y lo peor es que falta mucho por conocerse.
La corrupción no es cosa nueva en los gobiernos colombianos, la lista de las personas y familias que se enriquecieron gracias a su paso por el poder es larga.
Pero precisamente por eso a este gobierno se lo eligió: para que fuera el CAMBIO, y de manera triste y escandalosa en el tema de la corrupción no fue así.
LEE ESTA CARTA MAGISTRAL DEL EX PRIMER MINISTRO DE CANADÁ A IVÁN CEPEDA: “Carta de J.Thoreau a I. Cepeda...
"Senador Iván Cepeda:
Le escribo estas líneas no desde el lenguaje de la tribuna parlamentaria, el cual desconozco y desprecio, sino desde la severa soledad de los bosques de Concord, donde aprendí que la única patria del hombre libre es su propia conciencia. He observado sus apelaciones a la "desobediencia civil", y como autor de la idea de que un hombre justo debe romper la ley cuando esta lo obliga a ser el agente de una injusticia, me veo en la obligación ética de desnudar la falsedad de su discurso.
Cuando examino la historia moderna, veo hombres que, con imperfecciones, rozaron la grandeza de la objeción de conciencia. A Mohandas Gandhi podría criticarle la masificación de su movimiento; a Martin Luther King, su excesiva fe en que las leyes del Congreso podían remendar el alma de una nación; a Nelson Mandela, su pragmatismo final al sentarse en la silla del magistrado. Pero mis críticas hacia ellos son, en última instancia, querellas filosóficas sobre el método. Ninguno de ellos dejó de poner el cuerpo: pagaron con años de presidio, con el destierro y con el asedio del poder el derecho a llamar "desobediencia" a sus actos. Desobedecieron desde abajo, sufriendo el peso del Estado.
Lo que usted hace, senador, es una impostura de un orden completamente distinto, y la rechazo con la mayor vehemencia.
Usted pretende vestir con el ropaje sagrado de la desobediencia civil lo que no es más que una vulgar estrategia de agitación partidista. Usted no está desafiando al Estado para salvaguardar su integridad moral; usted ES el Estado. Usted es un legislador de la República, un hombre protegido por la inmunidad parlamentaria, que goza de los privilegios, escoltas y salarios que paga el mismo pueblo a través de los impuestos coercitivos que yo me negué a financiar.
Que un funcionario público con poder real convoque a la "desobediencia" para presionar a las cortes o a sus contradictores políticos no es resistencia: es coerción estatal disfrazada de victimismo.
Pero su jugada más peligrosa y contradictoria —aquella que traiciona cualquier noción de libertad— es su pretensión de convocar a una Asamblea Constituyente con el argumento de "cuidar las conquistas" de su proyecto político.
Entiéndalo bien: la idea de refundar las leyes superiores de una nación para blindar los dogmas de una facción y someter a la minoría bajo el rodillo de una supuesta "voluntad popular" no tiene nada que ver con la libertad. Al proponer que las masas se movilicen para petrificar su visión del mundo en un texto legal, usted se está comportando más como un fascista que como un amante devoto de la libertad. El fascismo siempre ha amado la calle, siempre ha amado las grandes concentraciones y las apelaciones al "pueblo soberano" para aplastar las instituciones que le estorban.
Un verdadero amante de la libertad no busca crear un Estado más fuerte, ni más leyes, ni constituciones perfectas para pastorear a los ciudadanos. Busca que el Estado se aparte. Busca que el individuo sea soberano. Al querer utilizar el poder constituyente como un escudo para sus fines políticos, usted demuestra que no confía en la conciencia libre de los hombres, sino en la maquinaria del control legal.
La desobediencia civil es el último recurso del individuo desarmado frente al tirano. Cuando el cortesano y el legislador intentan expropiar ese recurso para defender su propia parcela de poder, cometen la más baja de las profanaciones políticas. Si de verdad desea ser un desobediente, renuncie a su curul, despójese de sus prebendas, camine solo y asuma las consecuencias de sus actos. Mientras tanto, sus palabras no son más que retórica de palacio.
Desde Walden,
J. Thoreau"