"estudiamos a cada uno de los jugadores de 🇨🇴, fue algo muy fácil y rápido ya que el estratega de 🇨🇴 hace las mismas variantes. Tuvimos tiempo de analizar a los jugadores suplentes así no los fueran a utilizar, gracias a la tecnología de hoy es muy fácil analizar"
Dt Yakin
Mis tusas futboleras más fuertes con la Selección:
1) La mamá de las tusas: USA 94.
2) La tristeza por el error de Higuita en el 90.
En esas dos uno repasaba una y otra vez, en la cabeza, las jugadas que fueron y las que no fueron.
3) La derrota contra Brasil en 2014, cuando de verdad sentía que esa selección tenía con qué llegar más lejos. (Teníamos al goleador del torneo).
Después de esas tres, esta eliminación es más una caricia.
Estoy ardido; entonces es un buen momento para ponerme en modo Carlos Antonio Vélez y hacer lo pertinente para este momento: Destruir. Hilo con los que, para mí, son los culpables de este nuevo fracaso:
1. Lorenzo: Es un DT de mentiras. Desde que está en la selección, (…)
Este maldito hijo de mil putas prefirio perder 13 balones hoy antes de pasarle la pelota a Cristiano Ronaldo en el juego ante España.
Jamas pero jamas te lo perdonare hijo de la gran mil millones de putas.
Esta secuencia ya es historia del Mundial. Sidny Lopes la clava al ángulo contra los Campeones del Mundo, empatándoles en tiempo extra.
Él y sus compañeros se agarran la cabeza.
Nadie cree lo que estamos viendo. De pie ante Cabo Verde, pase lo que pase💙
Cabo Verde ya es HISTORIA de la Copa del Mundo. Probablemente caerá en la prórroga o en la tanda de penaltis porque en eso el Dibu es totalmente invencible, pero lo que han logrado contra España, Uruguay y Argentina es absolutamente épico. Vozinha y Bubista ya están en el libro de oro de los mundiales con letras mayúsculas.
I DON'T UNDERSTAND: SECOND, why was Croatia's goal disallowed by what looks like a phantom touch of hair that triggered offsides??? A chip on the ball detected ... hair??? Insane. But I guess Portugal survived by a hair.
No estaba a favor de Portugal o Croacia, pero hoy el VAR le ROBA un empate a Croacia. El penal marcado es debatible, pero se puede aceptar. El gol anulado por fuera de lugar fue una GRAN PIFIA. En la explicación el árbitro dice que el 20 de Croacia toca el balón. No lo toca. El Croata #15 está habilitado a la hora del pase. El balón toca accidentalmente al #13 de Portugal. #nofueoffisde
Ranking de los 15 países que tuvieron su mejor Mundial y nunca volvieron a rozarlo:
[Hasta Qatar 2022 | 2026 en curso]
15. 🇰🇵 Corea del Norte 1966 — Italia todavía lo recuerda
14. 🏴 Gales 1958 — cuartos irrepetibles
13. 🇨🇺 Cuba 1938 — una aparición histórica
12. 🇵🇪 Perú 1970 — fútbol bonito, techo corto
11. 🇬🇭 Ghana 2010 — a un penalti de semis
10. 🇸🇳 Senegal 2002 — debut de cuento
9. 🇨🇲 Camerún 1990 — África abrió la puerta
8. 🇨🇷 Costa Rica 2014 — nadie pudo ganarles jugando
7. 🇸🇪 Suecia 1994 — tercer puesto olvidado
6. 🇭🇷 Croacia 2018 — un país pequeño en la final
5º puesto ↓↓
#OJOALDATO - Paraguay 🇵🇾 es la PRIMERA selección que le gana una tanda de penaltis a Alemania 🇩🇪 en TODA la historia de la Copa del Mundo. Alemania no perdía una tanda de desempate en una competición oficial desde hacía 50 años (Euro 1976), pero los huevos paraguayos son legendarios.
Hajime Moriyasu after Japan crashed out of the 2026 FIFA World Cup following their heartbreaking defeat to Brazil:
🗣️ “This is one of the most painful nights of my career. We were only moments away from making history, but football can be unbelievably cruel. I have nothing but pride for every single player who wore this shirt tonight.”
“To the supporters of Japan, I'm deeply sorry we couldn't give you the ending you deserved. We heard you, we felt your passion, and we fought until the very last second. Seeing your tears hurts just as much as this defeat.”
“I refuse to blame these players. They gave everything—their energy, their courage, their hearts. They stood toe-to-toe with one of the greatest football nations in history and made the entire world believe that Japan could achieve the impossible.”
“In the dressing room there are tears, silence and broken hearts. That's because these players cared. They dreamed of taking Japan further than ever before, and watching that dream disappear in the final moments is something that will stay with them forever.”
“I told the players to keep their heads high. Tonight may feel like the end, but this team has shown the world that Japan belongs among football's elite. Defeat does not erase what they achieved throughout this tournament.”
“To every Japanese fan around the world, thank you for believing in us. We leave this World Cup with heartbreak, but also with pride. We may be going home tonight, but I promise you this team will return stronger, hungrier and more determined than ever.”
🥹🇯🇵 ¡UFFFF… QUÉ POSTAL!
Tras la dolorosa eliminación de Japón en la Copa del Mundo, Hajime Moriyasu, con lágrimas en los ojos, se acercó a la afición que acompañó a la selección durante todo el torneo e hizo una última reverencia (ojigi), el tradicional gesto japonés para expresar respeto y agradecimiento.
No hay absolutamente nada que reclamarle a este equipo. Compitió hasta el último segundo, nunca dejó de creer y nos regaló algunos de los momentos más inolvidables de este Mundial.
El hombre de la libreta. El entrenador que hizo que muchos volviéramos a sentir que los Supercampeones podían existir.
Si algún día toca caer, que sea con la dignidad, la humildad y el orgullo con los que cayó Hajime Moriyasu.
🇯🇵 Arigatō, Sensei. Su legado ya es eterno.
UNA COLOMBIA MUY SERIA, MUY SÓLIDA
Por Jorge Barraza
Bello Mundial. Nos gusta. Hablamos del juego, la organización son cinco centavos aparte. Los estadios rebalsan, a los partidos los ve el planeta entero, hay alegría. El Mundial es una máquina de hacer felices. Hay goles, hay arqueros fenomenales, hay goleadores y, como dijo Didier Deschamps, “hay grandes jugadores, hay leyendas... y después está Messi".
Dios es africano en esta Copa: de 10 representantes clasificó 9 a la fase eliminatoria. Justicia divina, realmente. Para Inglaterra ’66 no le habían dado ni un cupo directo al África, el eurocentrismo la ignoró siempre olímpicamente, aunque la sensación de aquel torneo fue un fenómeno nacido, criado y formado futbolísticamente en Mozambique: Eusebio. Se unieron los países africanos, hicieron una rebelión contra la FIFA y para 1970 les dieron una plaza fija, que ocupó Marruecos. En este 2026 somos hinchas de Congo, de Cabo Verde, de Senegal, de Costa de Marfil, de Marruecos (¡qué bien juega…!). Verlos felices nos hace felices.
Hay 437 futbolistas afrodescendientes sobre 1.248 en este torneo, un 35%. Y habrá más. Veremos a Suecia, Suiza, Noruega, Austria con 7, 8 o 9 afros. Pasará. Nadie reniega de tan fabuloso biotipo físico. Y han evolucionado en lo técnico. Sucedió con Ecuador. Hasta comienzos de los ’80 jugaba con lo que ellos llaman “los patuchos”, criollos de un metro setenta. Llegó Dusan Draskovic y cambió la fisonomía de la selección: fue a Esmeraldas, buscó raza negra y Ecuador es hoy una potencia emergente en Sudamérica. Desde el 2000 a la fecha Italia clasificó a cuatro Mundiales, Ecuador a cinco. Los tiempos cambian.
Nos llama un colega peruano y nos propone: “¿Te animas a hacer la selección ideal de los Mundiales…? Dale, empecemos: arquero, Yashin…” Lo paré. Alcancé a ver un poco de Yashin. No creo que haya tenido nunca un partido ni al 30% de lo que atajaron Vozinha (Cabo Verde) contra España, Eloy Room (Curazao) ante Ecuador o Mpasi (Congo) y Diogo Costa frente a Colombia. Todos son buenos ahora. No es que Yashin era malo, es que el puesto evolucionó toneladas. El entrenamiento específico, la acumulación de experiencias y la transferencia de conocimientos han dado este prototipo de arquero eficientísimo, que tapa casi todo. Son de goma.
No obstante, y aquí lo notable, los atacantes logran convertir. Han pulido la definición también, han aprendido a abrir los cerrojos de los arqueros, a escapar de la presión de las defensas, a arreglarse igual con menos tiempo y menos espacios. Y hacen muchos goles.
La mancha de la primera fase fue Uruguay. No por su eliminación, todos tienen torneos buenos y malos. Por las formas. Se despidió a la uruguaya, con broncas, con amago de pelea, con Canobbio amenazante, queriendo llegar hasta el referí para increparlo y sabe Dios qué más. Fue en la derrota ante España. Antes expuso una de sus características históricas: la reciedumbre rayana en violencia. Siempre con el afán de achicar al oponente. Los diarios españoles coincidieron: “Fue una cacería”. La siempre ponderada garra uruguaya es otra cosa. Casi se da una situación increíble: merced a la ineptitud del juez marroquí-estadounidense Ismail Elfath, se estuvo a treinta segundos de que tanto Canobbio como Bentancur se fueran limpios del partido, sin tarjetas, después de haber pegado a destajo. Pero a los 95’ el primero de ellos recibió roja directa por una terrible entrada contra Nico Williams. El fútbol, que durante décadas enorgulleció al Uruguay, no es un correlato de la imagen seria, pacífica y democrática que da como país.
Hemos visto una Francia que mete miedo, una Holanda con un poder de fuego notable, una Alemania lamentable ante Ecuador (¿eran alemanes esos, en serio…?), un Brasil inclasificable todavía (puede ser mucho o no ser nada), al Japón ascendente de los últimos años, el poder físico de Senegal y Costa de Marfil, el juego ascendente de Marruecos, a un competitivo México…
Y vimos una Colombia importante, fuerte, atractiva, seria, sólida, madura, continua, muy dura para cualquier adversario, ejecutiva ante Uzbekistán, buena ante Congo, muy buena ante Portugal. Una selección quizás con menos talento individual que otras de Mundiales anteriores (la de Maturana en 1994, por ejemplo, quizás la de Pekerman en 2014). Menos tropical, menos vistosa y alegre, pero más concentrada, luchadora, solidaria, trabajadora, con funcionamiento, que sabe a qué juega. Debió ganarle a Portugal de no ser por ese porterazo Diogo Costa o por la uña del dedo grande de Davinson Sánchez en su gol anulado al final. Portugal llegó a Estados Unidos como uno de los grandes favoritos detrás de España, Francia, Inglaterra y Argentina, sin embargo, Colombia fue muy superior, lo empequeñeció.
Entre Juan o entre Pedro, el esquema no se resiente porque todos tienen asumido el libreto. Tan internalizado está el funcionamiento, tan aprendido que se da el lujo de que el 10 camine, de no tener un animal de área, un 9 de alto nivel mundialista y de que Lucho Díaz se tome unas merecidas vacaciones frente a Portugal. Pero es que todo el resto los cubrirá, marcará tarjeta por ellos. Cuando un equipo es tan altruista entre sus miembros resulta difícil de vencer. Y habla bien del grupo. Hagamos un pacto entre todos: no hablemos de título mundial, seamos prudentes, pero cuesta imaginar que alguien atropelle a esta Colombia ordenada, rocosa desde la cabeza. Ni Francia ni España ni nadie. Si tiene que jugar, juega, si debe meter, mete. Colectivamente irreprochable.
¿Sus déficits...? Individuales: las limitaciones físicas de James y, dicho con el máximo respeto, no tiene un 9 de alto nivel mundialista, un matador ahí adelante, un Falcao. No lo advertimos ni en John Córdoba ni en Luis Suárez, aunque este estuvo activísimo en los 35 minutos que actuó ante Portugal, acechante. Merecía un gol. La mejor prueba es que el goleador de Colombia es su lateral derecho, Daniel Muñoz. Pero no descartamos que a Córdoba o a Suárez se les abra el arco.
En el umbral de los 35 años, James sigue teniendo una zurda deliciosa, sus pases y lanzamientos son fantásticos y tiene una visión ofensiva del juego que a los otros les falta, carece de la movilidad que le daría explosión a su juego. Y cuando Lorenzo ve que ya van 70 ó 75 minutos y se le acaba el gas lo reemplaza por Juanfer Quintero, otro exquisito que está para poner pelotas filtradas, pero tampoco para correr. En idénticas posibilidades motrices, James sigue siendo más. Claro que si el rival le pone un volante de marca cerca, lo complica.
El equipo suple las flaquezas puntuales, las disimula. Y los cambios. Puede alinear a Santiago Arias en lugar de Muñoz, a Puerta por Ríos, a Deiver Machado por Mojica o a John Córdoba por Luis Suárez. No pasa nada, el negocio levantará la persiana igual y atenderá sin problemas. Nunca habíamos visto tan bien a Colombia en un Mundial. Es la primera vez que no depende de una estrella, de un héroe providencial. Transmite al hincha una seguridad inédita: de que sabrá jugarle mano a mano a cualquier adversario.
Desde luego hay puntos altos. Dávinson Sánchez está en un momento colosal, agrandadísimo en el buen sentido, se comió a Cristiano Ronaldo en un sandwichito. Lucho Díaz faltó contra Portugal, sin embargo es un arma letal y volverá ante Ghana con sus 220 voltios. Motorcito Arias es un reloj que siempre da la hora exacta. Y Camilo Vargas es Clark Kent, un empleado de lentes puntual y competente que, llegado el caso, rompe la camisa y evita un choque de trenes.
Llegue hasta donde llegue, es una Colombia irreprochable, cumplidora e ilusionante.