"Gatos":
Por una paciente de insomnio que a veces no puede dormir durante días y luego cae en un sueño muy profundo. En esos momentos, sus gatos se preocupaban por ella, controlaban su respiración y le masajeaban el cuerpo.
Si Eres Adicto A Tu Móvil, Lee Esto:
La ansiedad social, depresión y malestar van de la mano de la adicción al móvil.
Y tu cerebro produce dopamina barata todo el día.
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- Hilo - 🧵
A Klay Thompson le tocó salir desde el banco por primera vez desde su temporada como rookie. Respondió con 35 puntos ante Utah ¿Su motivación? Manu Ginóbili 🇦🇷. Vale la pena escucharlo.
📹 @NBALatam
Vamos de nuevo con esta explicacion de Lacha sobre la dolarizacion donde cuenta lo fundamental, es un medio de cambio que los politicos NO pueden falsificar.
Él tiene ochenta años e insiste en desayunar con su mujer.
Y cuando le pregunté, ¿Por qué su mujer está en una residencia de mayores?, él respondió, porque tiene alzheimer.
Entonces le pregunté, "¿Se preocupará su mujer si tardas en venir a desayunar con ella?" y respondió "Ella ya no se acuerda… ya no sabe quien soy yo, desde hace cinco años que ya no me reconoce."
Yo sorprendido, le dije: "¡qué bien! y aún así sigues desayunando con ella cada mañana a pesar de que ella no te reconoce."
El hombre sonrió, miro a mis ojos y me apretó la mano.
entonces me dijo: "Ella no sabe quien soy yo, pero yo sí sé quien es ella".
Maratea salió a contar que cuando hizo una colecta millonaria para los bomberos, Alberto Fernandez le inventó un impuesto nuevo para garronear una parte ⚰️⚰️⚰️💀💀
MASTERCLASS de Boggiano sobre el curro de LOS FONDOS FIDUCIARIOS que no quiere largar la casta:
"Es la caja negra de la política que equivale a 10 mil millones de dólares por año. Cuando le quisieron tocar ese 2% del PBI te dijeron -esto no lo votamos-" @Miguel_Boggiano
¿MIEDO A LA VEJEZ DE TUS PADRES?
Vale mucho leerlo, lo comparto textual: “Hay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre”.
Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso. Es cuando uno de los padres que te tomó con fuerza de la mano cuando eras pequeño ya no quiere estar solo.
Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar. Es cuando el padre, que en otro tiempo había mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca dónde está la puerta y la ventana - todo corredor ahora está lejos.
Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda tomar sus medicamentos. Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida.
Aquella vida que nos engendró depende de nuestra vida para morir en paz. Todo hijo es el padre de la muerte de su padre. Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el último embarazo. Nuestra última enseñanza.
Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por décadas. Y así como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros bebés, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribución de los muebles para nuestros padres. La primera transformación ocurre en el cuarto de baño.
Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera. La barra es emblemática. La barra es simbólica. La barra es inaugurar el “destemplamiento de las aguas”. Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores. No podemos dejarlos ningún momento. La casa de quien cuida de sus padres tendrá abrazaderas por las paredes.
Y nuestros brazos se extenderán en forma de barandillas. Envejecer es caminar sosteniéndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones. Seremos extraños en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupación.
Seremos arquitectos, diseñadores, ingenieros frustrados. ¿Cómo no previmos que nuestros padres se enfermarían y necesitarían de nosotros? Nos lamentaremos de los sofás, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obstáculos y la alfombra. Feliz el hijo que es el padre de su padre antes de su muerte Mi amigo Joseph Klein acompañó a su padre hasta sus últimos minutos. En el hospital, la enfermera hacía la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las sábanas cuando Joe gritó desde su asiento: Deja que te ayude. Reunió fuerzas y tomó por primera vez a su padre en su regazo.
Colocó la cara de su padre contra su pecho. Acomodó en sus hombros a su padre consumido por el cáncer: pequeño, arrugado, frágil, tembloroso.
Se quedó abrazándolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable. Meciendo a su padre de un lado al otro.
Acariciando a su padre. Calmando él a su padre. Y decía en voz baja: - ¡Estoy aquí, estoy aquí, papá! “Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí”.