Llegas a la vida sin nada. Te la pasas entera persiguiendo todo y aun así te vas sin nada de ella. Por ello, asegúrate siempre de que tu alma gane más que tus manos.
La gratitud de simplemente estar vivos, de seguir aquí.
El esfuerzo y la disciplina son el camino que nos acerca a lo que soñamos.
Y la fe es lo que nos mantiene en movimiento, incluso cuando el camino se vuelve incierto.