Lo que se ha demostrado en estas elecciones es que
FLORENTINO PÉREZ NO DOMINA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN COMO DICE EL ANTIMADRIDISMO Y EL FALSO MADRIDISMO
@CNEL_EP@OperadorCenace Dan una porquería de servicio, vamos 4 cortes de energía en lo q va del día, vamos 3 días con problemas y dicen q lo van a arreglar con el nuevo transformador y no dan una hora estimada de trabajos sino q cortan varias veces. Tengo dañado dos aires! Quien me repone eso?
El abogado de Nicolás Maduro acaba de pedirle al juez que le permita a Nicolás Maduro usar 40 millones de dólares para pagar su defensa legal.
Sí: es el mismo Maduro que en diciembre decía tener “una cuentica de ahorro, donde me depositan mi sueldito de presidente, que son 120 dólares al mes”.
Tras su captura, a Maduro le hallaron 500 millones de euros en Bulgaria; Suiza le congeló 880 millones de dólares y en Miami le incautaron 700 millones.
Que nadie olvide esta fecha.
12 de febrero 2026.
Día en que la gente del municipio de Guayaquil decidió y puso de prioridad cerrar las calles, obligar a los empleados del municipio, comerciantes y familiares de ellos a ir a una marcha para defender al indefendible Aquiles. Persona no grata en Guayaquil, que no debió estar en la alcaldía NUNCA.
En vez de poner el hombro en un incendio que lleva más de 24 horas intentandose apagar, creando más caos en el centro de Guayaquil.
Si te das cuenta existen prioridades y claramente para la gente que está actualmente en el municipio, no somos los Guayaquileños.
Aquiles no me representa, Tatiana no me representa. Gente del municipio actual no representa a Guayaquil.
Estamos hartos de tanta barbaridad cometida por esta clase de gente.
Así es como se hace un anuncio en la Super Bowl.
Xfinity ha cogido Jurassic Park y le ha dado un final alternativo, encima con los actores originales.
Esta todo tan bien traído que me ha emocionado.
L REAL MADRID Y EL FISCAL ACORRALAN A LAPORTA MIENTRAS LALIGA Y LA RFEF SE QUITAN LA CARETA
La declaración de Joan Laporta ya pertenece a los hechos.
Y lo que ha dejado tras de sí es una certeza devastadora: cuando el Real Madrid entra con bisturí, no queda espacio para el relato.
Florentino Pérez lo había advertido: “Esto no es normal”.
Ayer se confirmó con precisión clínica.
El Real Madrid desplegó sus preguntas -todas basadas en hechos acreditados y en el interrogatorio preparado al milímetro- con un propósito claro: mostrar lo que Laporta no podía explicar.
Y así fue.
Porque Laporta no puede responder cuando cada respuesta abre otra grieta:
No puede explicar por qué los pagos crecieron un 800 %.
No puede explicar por qué se aceptaron actas fiscales que calificaban los pagos como meras liberalidades.
No puede explicar por qué el club ocultó información a Hacienda, a Fiscalía, al compliance y hasta a sus propios auditores.
No puede explicar que el primer encargo “documentado” fuera una factura por “packs de aloe vera”.
No puede explicar un Mundial analizado… antes de jugarse.
No puede explicar que los “informes técnicos” incluyeran información privada de árbitros, imposible de obtener sin influencia interna.
No puede explicar por qué un hijo que dice “no saber nada de los pagos a su padre” era, según el club, el autor de unos informes que él ha reconocido cobraba por otro lado.
No puede explicar cómo un analista en Turquía podía simultáneamente analizar la Liga española.
Estas fueron las preguntas del Real Madrid.
Preguntas directas.
Preguntas simples.
Preguntas devastadoras.
Preguntas que revelaron que la declaración de Laporta no fue una declaración: fue un inventario de imposibles.
Un campo minado que él mismo había sembrado y que ahora estalla bajo sus pies.
Pero la causa añadió algo más.
Algo todavía más destructivo para el relato oficial.
Ernesto Valverde declaró ante el mismo juzgado.
Y fue tajante: nunca nadie en el F.C. Barcelona le ofreció informes arbitrales.
Nunca supo de su existencia.
Nunca él ni nadie de su cuerpo técnico los recibió, los pidió o los utilizó.
Y no fue el único.
Luis Enrique Martínez también declaró.
Y dijo exactamente lo mismo.
Que no sabía nada.
Que nadie le entregó informe alguno.
Que nadie de su staff tuvo jamás acceso a esos supuestos análisis.
Dos entrenadores.
Dos etapas distintas.
Dos testimonios coincidentes.
Una sola conclusión.
No es una casualidad.
Es una prueba.
Porque si ni Valverde ni Luis Enrique —entrenadores del primer equipo— conocieron esos informes,
si ningún cuerpo técnico los utilizó,
si nadie los pidió,
entonces la pregunta ya no es deportiva.
La pregunta es otra:
¿para qué se pagaron millones durante años?
¿Para quién eran esos informes?
¿Y con qué finalidad real?
El patrón es evidente:
Nada encaja si no se acepta la verdad que Barcelona y Federación llevan años intentando ocultar.
Y Fran Soto -la apuesta de Rafael Louzán- pide públicamente y sin pudor olvidar.
El contraste no pudo ser mayor.
El Real Madrid preguntó para iluminar.
Mientras tanto, LaLiga apenas compareció.
Su abogado, Francisco Martínez, se limitó a una sola pregunta:
si era cierto que el hijo de Enríquez Negreira acompañaba a los árbitros al Camp Nou.
Una pregunta.
Solo una.
Cuando el procedimiento ofrecía decenas de flancos para una acusación real.
Y, como si el sarcasmo fuera poco, Javier Tebas aparecía a la misma hora en los medios dando lecciones de ética al entrenador del Sevilla.
La ética, esta vez, hubiera sido otra:
guardar silencio
y permitir que su abogado ejerciera una acusación seria, inquisitiva y exhaustiva frente a Laporta.
No ocurrió.
La ética es garantizar la integridad de la competición.
Algo que para Javier Tebas parece una quimera.
El partido de Miami es una prueba.
Y su negativa a llevar a efecto la reciente sentencia del Supremo que afecta al Fair Play financiero de los clubes, otra.
Peor aún fue lo de la Federación.
Personada como acusación, estuvo representada por la abogada Beatriz Seijo, que prefirió no formular ni una sola pregunta.
Ni una.
Vergüenza absoluta.
Y la vergüenza es mayor cuando se recuerda que Beatriz Seijo pertenece al círculo íntimo de Rafael Louzán y es miembro de la Junta Directiva.
Ejercer como abogada de la Federación en estas condiciones no es solo una anomalía:
vulnera el código de buen gobierno, la Ley del Deporte y el Real Decreto de Federaciones,
y evidencia una incompatibilidad palmaria.
El resultado fue tan claro como inquietante:
solo el fiscal y los abogados del Real Madrid ejercieron realmente la acusación.
La comparecencia de Laporta dejó expuesto que:
– Los pagos no tenían justificación técnica.
– Los supuestos informes no existieron como herramienta deportiva real.
– Los entrenadores del primer equipo —Valverde y Luis Enrique— no los conocieron ni los utilizaron.
– La relación con Negreira no fue un error, sino un sistema.
– La ocultación no fue un accidente, sino una práctica sostenida.
– La estructura de influencia arbitral fue real, constante y conocida por quienes debían detenerla.
– Y que LaLiga (Javier Tebas) y la RFEF (Rafael Louzán) han estado en el procedimiento como meras comparsas.
El caso Negreira ya no es una sospecha.
Es una realidad judicial, fiscal y federativa.
Y tras lo visto y oído en el juzgado, hay una conclusión que ya no admite rodeos ni maquillajes:
lo ocurrido no fue un exceso aislado, ni una irregularidad administrativa, ni una mala práctica puntual.
Fue un sistema.
Un sistema sostenido durante años.
Un sistema financiado con millones.
Un sistema ocultado deliberadamente.
Un sistema tolerado por quienes tenían la obligación de impedirlo.
Una corrupción sistémica.