@jrmrbb A más nazarenos, más dinero, que es lo que al final hoy en día miran las hdades como buenas empresas. En la esperanza de Triana hay cada cosa que es pa verla.
En absoluto se podia saber q el campo iba a ser la ruina del betis. El centenario la s-40 y el campo del Betis que se acabará antes. https://t.co/7MAa0d1Fsi
⚽ La licitación del nuevo estadio del Real Betis se ha complicado, obligando al club a replantear el proyecto cuando las obras de demolición del Benito Villamarín ya están en marcha.
El concurso, valorado en unos 150 millones de euros, quedó desierto al no recibir una oferta que cumpliera los requisitos técnicos y económicos establecidos.
Ante esta situación, la directiva ha optado por activar un “plan B”, basado en negociar directamente con dos o tres constructoras para ajustar costes, plazos y condiciones. El objetivo es evitar un retraso significativo y mantener, en la medida de lo posible, el calendario previsto.
Mientras tanto, el club seguirá adelante con la demolición durante noviembre y planea iniciar en el primer trimestre de 2026 la fase de excavación y contención, a cargo de otra empresa.
También ha decidido dividir el proyecto en tres fases para facilitar su ejecución.
El principal riesgo es el tiempo: el @RealBetis juega ahora en el estadio de La Cartuja, donde esperaba permanecer dos temporadas, aunque ya se asume que podrían ser al menos tres. Este retraso impactaría en los planes económicos del club, que preveía ingresos superiores a 20 millones de euros anuales con la actividad del nuevo recinto.
El contexto del sector agrava la situación: la falta de mano de obra y el encarecimiento de los materiales dificultan cerrar acuerdos rápidos y estables.
Aun así, tanto el club como fuentes del sector restan dramatismo y subrayan que las negociaciones colaborativas son habituales en grandes obras.
El reto, concluyen, es asegurar pronto la construcción para cumplir con los plazos y devolver al Betis a su nuevo estadio sin mayores sobresaltos.
El lanzamiento de vaso deslizando por la barra q acabo de presenciar en el estanco de tomares es digno de campeonato, ha pasado entre dos vasos y un servilletero cogiendo curva . Tremenda barbaridad.