España levantaba la copa y la cámara se iba con Messi. España festejaba y la gente ovacionaba a Messi. Terminaron de festejar y todas las imágenes se iban con Messi.
Para que tomen dimensión de lo que es Messi. No habrá algo igual, jamas.
Messi podría haberse retirado inmaculado con la gloria de Qatar, con la foto de la copa del mundo en sus manos. Pero no. Decidió entrenarse como nunca (como siempre) y arriesgar el final feliz. Así de generoso es con su talento y su lidarazgo. Por eso es el mejor de la historia.