"Cuando un mediocre obtiene un gramo de poder, cree que tiene una tonelada de autoridad.
El problema de darle poder al mediocre, es que luego tendrás frente a ti a un matón, a un tirano, a un autócrata."
Por suerte, el triunfo de los mediocres es siempre pasajero.
El triunfo tiene muchos padres y la derrota es huérfana. Nadie quiere asumir la responsabilidad, pero si se buscará culpable para colgarle el muertito.