Hoy no cumplo años, hoy cumplo vida.
Cinco años desde que le arranqué el billete de ida a la muerte.
Fue un martes 13 de 2020 —sí, martes y trece—
el día en que rompí las supersticiones con mis propias manos.
La sepsis me quiso en caja y yo le contesté:
“Todavía no”.
Desperté del coma sin audición,
pero con el corazón retumbando como un tambor de guerra.
Desperté bestialmente viva.
Y así, rota y renacida, aprendí que sobrevivir
es un verbo que se conjuga con dientes apretados,
con ciencia, con piel y con coraje.
Hoy regreso, aunque sea con el alma,
a Málaga, mi segunda casa,
la tierra que me devolvió la respiración.
Hoy le canto a Sabina con mi voz quebrada,
porque hasta las despedidas se pueden transformar en victorias
cuando se cantan con vida.
Celebro.
Celebro cada vuelta de campana,
cada caída y cada salto,
cada lágrima y cada carcajada.
Celebro la ciencia,
celebro el azar,
y sobre todo me celebro a mí misma:
la que aguantó lo que parecía imposible,
la que empujó cuando ya no había fuerzas,
la que sigue aquí.
No sé cuántos 13 de octubre me quedan,
pero los que vengan —escúchame bien—
van a ser descomunales,
van a ser brutales,
van a ser legendarios.
Porque yo, que le arranqué a la muerte
la oportunidad de quedarse conmigo,
hoy proclamo alto y claro:
esta vida es mía,
y pienso vivirla
hasta reventar el calendario.
Noah
El verdadero reto no es soltar lo que te hace daño. El secreto está en agarrarte a lo que te hace bien. No es tanto soltar como agarrarse a otra cosa. Poner el foco en lo que sí y dejar de ponerlo en lo que ya no.
Aqui el amigo @gisbert_ruben viendo que está poco manchado para entrar en la tv, se tira al suelo de rodillas para mancharse más. Felicidades @cuatro, @mediasetcom@navedelmisterio, no teneis vergüenza