El poeta nunca muere, sigue viviendo a través de sus letras. Nos priva de su presencia si, más nos deja en heredad la esencia de su nobleza. Ma. Gloria Carreon
algunos …
deseos se apagan.
Tú no.
Tú te quedas rondando
la memoria,
como una canción
imposible de olvidar
o como el aroma
de un café
que sigue vivo
en la madrugada…
hay abismos
de los que uno huye,
y hay ojos
en los que uno
desea perderse.
Y yo,
sin darme cuenta,
caí.
Pero esta vez
no hacia el suelo,
sino hacia ti….
Hay deseos
que hablan tan fuerte,
que terminan escapándose
entre los versos.
Y hay miradas
que dicen tanto,
que las palabras
llegan tarde.
Pero lo que más
me inquieta de ti
es la intensidad
de tus llamas….
Como si olvidarnos
fuera sólo dejar de escribirnos.
Como si bastara el silencio
para borrar los caminos recorridos
las palabras compartidas
o los latidos que alguna vez
aprendieron a reconocerse.
No.
Hay ausencias que se instalan
pero no desaparecen.
Y hay personas
que siguen viviendo en nosotros
mucho después
de la última conversación.
Porque olvidar
nunca fue tan sencillo.
Ni tan obediente
como pretende la distancia…
No culpes a los sueños.
Ellos solo se atreven a decir
lo que el corazón lleva tiempo susurrando.
Y si la noche rompe en los deseos
quizá sea porque algunas emociones
ya no caben dentro de ellos.
Pero te confieso algo…
hay personas que aparecen
en nuestros pensamientos
con una insistencia tan hermosa,
que terminan habitando
los sueños
como si siempre hubieran pertenecido allí.
Y ahí comienza
el verdadero peligro…
cuando uno se despierta
Y sigue sonriendo
porque llevo en perfume a ti …
Quiero ….
desarmarte a versos.
Porque no entiendo
de distancias cuando se trata de ti.
Para mí,
Te buscaría entre palabras, dejando huellas invisibles en los rincones de tu memoria, como quien escribe
un poema sobre tu piel
Dejando caricias
Infinitas,
vestidas de poema!!!
Podría hablar
de tus ojos,
de tu fuego
o de las madrugadas
que llenas de palabras.
Pero lo que más
me inspira de ti
es algo más simple.
Tu manera de sentir…
Esta noche, corazón…
vamos a hacerlo otra vez.
Que regresen las palpitaciones,
las respiraciones profundas
y esa extraña alegría
que deja el alma despierta.
Porque dicen que todo eso
le hace bien al corazón.
Y el amor…
ese siempre lo hemos hecho
a nuestra manera:
entre versos,
entre cafés,
entre madrugadas,
y entre palabras
que terminan abrazándose
antes que nosotros.
Así que ven…
que esta noche
volveremos a escribirnos.
Qué tan divinas son
las CEREZAS…
Se me antoja probarlas
morderlas despacito
para que su sabor
fluya lentamente
como un secreto bien guardado.
Saborearlas sin prisa
dejando que la dulzura
permanezca un instante más.
Hasta que mis labios
se vistan de rojo
y mis pensamientos
se llenen de verano.
Porque hay frutos
que alimentan el cuerpo
y otros que despiertan
la imaginación.
Y las cerezas,
con su brillo encendido
y su dulzura inquieta,
parecen haber nacido
para tentar a los poetas…
No estás sola…
Nadie mejor que tú
para despertar mis mañanas
y llenarlas de verdadera felicidad.
Nadie mejor que tú
para aliviar el peso del sentimiento,
porque cuando se comparte,
la vida florece.
Nadie mejor que tú
para rozar mis rodillas
para erizar mi piel
con la simple cercanía
de tu pasión ardiente…
Sostenerte..
es otra manera de besar tus miedos.
Abrazar tus inseguridades
para recordarte
que no tienes que cargar el mundo a solas.
Déjame llevar tu invierno
y sembrar en ti
mil primaveras.
Sin ser médico,
sanar tus heridas.
Sin ser milagro,
aliviar tus tristezas.
Y secar tus lágrimas
con la alegría sencilla
de mi presencia.
Porque a veces amar
no consiste en cambiar la vida de alguien,
sino en permanecer a su lado
mientras vuelve a encontrar la luz.
Sostenerte…
hasta que recuerdes
lo fuerte que siempre has sido…
Necesito un café…
y una madrugada tranquila
donde el tiempo
se olvide de correr.
Necesito despertar
con tu nombre
rondando
mis pensamientos,
con tu sonrisa
encendida en mi memoria
y con ese encanto tuyo
que vuelve más
cálido el amanecer…
Y yo…
que vivo entre versos y silencios,
no sé si responderte
o agradecerle al destino.
Porque hay palabras
que no buscan ser contestadas,
sino sentidas.
Cuando la inspiración
golpea tu puerta,
entonces sigue escribiendo,
sigue incendiando la tinta,
sigue convirtiendo emociones
en poesía.
Que yo seguiré aquí,
recogiendo cada verso
como quien recoge estrellas
en mitad de la noche.
Y si has de gritar algo,
que sea a la vida,
que sea al amor,
que sea a la belleza de sentir.
Porque los poetas vivimos de eso…
de aquello que el corazón
no puede guardar en silencio !!
yo tengo la mala costumbre
de escuchar historias
antes de escribir los versos.
A veces me inspiran ternura.
A veces me inspiran preguntas.
A veces me inspiransilencios
que tardan horas
en encontrar palabras.
Pero siempre ocurre lo mismo..
APARECES…
y la poesía despierta.
Así que no culpes a mis versos.
La verdadera responsable
siempre ha sido esa
extraña luz tuya
capaz de convertir
una simple imagen
en una página entera
de inspiración….
No hay peor soledad
que la que habita en compañía.
Porque la ausencia no siempre llega
cuando alguien se marcha.
A veces llega cuando se queda.
Cuando las palabras ya no encuentran destino,
cuando las miradas dejan de buscarse,
y cuando el corazón comprende
que puede sentirse solo
incluso teniendo a alguien al lado.
La verdadera compañía
no ocupa un lugar en la mesa.
Ocupa un lugar en el alma..
Cuando caigo en tus garras,
ya no busco escapar.
Porque hay prisiones
que se parecen demasiado
a la felicidad.
Me atrapa tu mirada,
la manera en que el silencio
se vuelve cómplice
cuando te acercas.
Y allí,
entre tu sombra y la mía !!
caigo.
Pero esta vez,
con gusto…