“Un buen hijo no se queda, un buen hijo se va. Amar a los padres no significa dependencia o permanencia física. El amor verdadero implica buscar independencia, madurar y crecer, permitiendo a los padres soltar, en lugar de vivir bajo miedo o culpa. Irse implica desarrollarse como individuo, madurar y vivir su propia vida. A menudo, quedarse por obligación es producto del miedo o la culpa, no de un amor genuino. Un hijo está en paz con sus padres cuando puede irse y construir su propio camino, liberándose de lealtades invisibles que atan. Mientras que algunos enfoques tradicionales valoran la compañía constante, la realidad es que el éxito de los padres radica en la capacidad del hijo para volar por sí mismo. El "buen hijo" no se define por su presencia física constante, sino por su capacidad de ser independiente.”
Capítulo VI
Madres y raices
#Rimasdelalma
Lo que se hizo en Zapopan merece reconocimiento. Más de 250 mujeres de Etzatlán tejieron una obra monumental que hoy luce rumbo al Mundial 2026. Trabajo, talento, identidad y tradición mexicana. Quedó espectacular. Felicidades a quienes hicieron posible este proyecto.
A veces queremos correr, pero la vida nos enseña a caminar. Queremos resultados ahora, pero el crecimiento verdadero se da paso a paso. En esos momentos de incertidumbre, cuando parece que nada cambia, es cuando más importa recordar: estás avanzando, aunque no lo veas.
Julieta Venegas ha estrenado su versión de la canción La niña futbolista, del compositor Ignacio Silva, perteneciente a la agrupación para niños Patita de perro. La composición tiene arreglos de Yamil Rezc (del equipo de Venegas) y de Ericka Bañuelos para la interpretación coral