No es tu barrio quien te extraña,
te extrañó toda Sevilla
que extrañaba tus mejillas
y el aire de tus pestañas.
¡Ay!, niña de mis entrañas,
Sevilla pierde su brillo
sin la Reina del castillo
y tanto lloró tus penas
que ha secao las azucenas
que ha perdido el Giraldillo.
mi verdadero "open eyes" de este año, fue entender que ya no puedo seguir dando más de lo que recibo, si me dan ausencia, respondo con distancia; si están, estoy, si me cuidan, cuido, aprendí a ser recíproca en todo, en el amor y en el desinterés.
María Santísima de la Esperanza Macarena ya aguarda al pie del presbiterio de la Basílica a los hermanos y devotos que llevan tanto tiempo ansiando reencontrarse con Ella y venerarla.
📸 Emilio Sáenz